León.- Este 26 de mayo se cumplen siete años de una de las noches más recordadas en la historia reciente de Tigres. Fue en el Clausura 2019 cuando el conjunto felino conquistó su séptimo título de Liga MX tras vencer a León en una Final que enfrentó a dos de los equipos más dominantes de aquel torneo.
La serie terminó con marcador global de 1-0 a favor de los auriazules, gracias al gol de André-Pierre Gignac en el partido de Ida disputado en el Estadio Universitario. Aunque la ventaja era mínima, el equipo dirigido por Ricardo Ferretti logró sostenerla en la vuelta celebrada en el Nou Camp, escenario donde Tigres resistió durante 90 minutos para quedarse con el campeonato.
Aquel León llegaba como amplio favorito. El equipo de Ignacio Ambriz había roto el récord de victorias consecutivas en torneos cortos con 12 triunfos seguidos y terminó la fase regular como líder absoluto. Con futbolistas como Ángel Mena, Luis Montes, Joel Campbell y José Juan Macías, los esmeraldas eran considerados el mejor equipo del torneo.
Sin embargo, Tigres volvió a demostrar su experiencia en instancias definitivas. Con Nahuel Guzmán como figura en la portería y una defensa encabezada por Hugo Ayala y Francisco Meza, los felinos soportaron la presión de un Nou Camp completamente lleno.
La tensión marcó prácticamente todo el encuentro. León buscó el empate global de distintas maneras, pero se encontró constantemente con intervenciones clave de Nahuel Guzmán, quien terminó siendo uno de los jugadores más importantes de aquella noche.
En ataque, Gignac volvió a aparecer en el momento indicado. Su anotación en la ida no sólo terminó definiendo el campeonato, también le permitió igualar en ese momento la marca de Tomás Boy como máximo goleador histórico de Tigres.
La alineación de Tigres aquella noche estuvo conformada por Nahuel Guzmán; Luis Rodríguez, Hugo Ayala, Francisco Meza y Jorge Torres Nilo; Guido Pizarro, Rafael Carioca, Javier Aquino, Eduardo Vargas, Luis Quiñones y André-Pierre Gignac.
Ese título representó el séptimo campeonato de Liga MX para Tigres y consolidó una de las etapas más exitosas en la historia del club bajo el mando del “Tuca” Ferretti. Siete años después, aquella Final todavía permanece en la memoria de la afición felina como una de las noches más sufridas y celebradas fuera de casa.
