Londres.- El calendario científico para 2026 se perfila como uno de los más dinámicos de la década, impulsado por el auge de la inteligencia artificial autónoma y la consolidación de nuevas fronteras en la exploración espacial. El desarrollo de "agentes" de IA, capaces de realizar investigaciones complejas con mínima supervisión, promete acelerar los descubrimientos en laboratorios de todo el mundo. Estos sistemas, que superan las capacidades de los modelos de lenguaje actuales, se especializarán en resolver acertijos de razonamiento lógico y matemático, aunque el desafío para la comunidad científica será garantizar la seguridad y evitar la pérdida de datos críticos.
En el terreno de la medicina, el año 2026 será decisivo para las terapias génicas. Se espera el lanzamiento de ensayos clínicos que aplicarán la tecnología de edición genética para tratar trastornos metabólicos raros y afecciones del sistema inmunológico en infantes. Además, la salud pública podría dar un salto cualitativo con los resultados de una prueba de sangre diseñada para identificar 50 tipos de cáncer en etapas tempranas. Este avance, probado en más de 140 mil participantes, permitiría detectar señales de ADN tumoral antes de que se presenten síntomas, facilitando tratamientos preventivos más efectivos.
La carrera espacial vivirá un momento culminante con la misión Artemis II de la NASA, que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna, siendo el primer viaje tripulado a esta región desde los años setenta. Por su parte, China enviará la sonda Chang’e-7 al polo sur lunar para buscar depósitos de hielo, mientras que Japón iniciará la misión MMX con el objetivo sin precedentes de recolectar muestras de Phobos, una de las lunas de Marte. Estas expediciones no solo buscan conocimiento geológico, sino establecer las bases para una presencia humana sostenida fuera de la Tierra.
Finalmente, la investigación terrestre llegará a profundidades récord con el buque chino Meng Xiang, que intentará perforar la corteza oceánica hasta alcanzar el manto terrestre. Esta expedición científica busca comprender mejor la tectónica de placas y la formación del suelo marino. En conjunto, estos eventos demuestran que el 2026 será un año de ejecución para proyectos que han estado en desarrollo por décadas, uniendo la innovación tecnológica con la necesidad de resolver problemas fundamentales de la humanidad y el planeta.
