Bogotá.- En un nuevo capítulo de tensiones diplomáticas, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, adoptó este viernes una postura desafiante frente a la administración de Donald Trump al filtrar información sensible sobre operaciones militares norteamericanas. A través de sus redes sociales, el jefe de Estado difundió un mapa que señala la ubicación presuntamente exacta de un bombardeo ejecutado por fuerzas de Estados Unidos en el océano Pacífico, a unas 384 millas náuticas de la costa. Según Petro, el ataque dejó tres víctimas fatales y un grupo de sobrevivientes que se lanzaron al agua para intentar salvar sus vidas.
El incidente, que habría ocurrido el pasado 30 de diciembre, fue confirmado parcialmente por el Comando Sur de Estados Unidos, organismo que admitió haber bombardeado tres embarcaciones sospechosas de narcotráfico. No obstante, Washington ha mantenido bajo reserva la ubicación geográfica precisa de sus ataques, una política que Petro rompió al citar datos recabados por la fuerza naval colombiana. El mandatario aseguró que sus tropas están dispuestas a colaborar en el rescate de los náufragos, contradiciendo la narrativa estadounidense que califica a los ocupantes como "narco-terroristas" sin haber presentado pruebas contundentes de un cargamento de estupefacientes.
Esta confrontación se suma a una serie de críticas del gobierno colombiano hacia la estrategia militar de Trump en la región. Desde septiembre de 2025, se han contabilizado más de treinta lanchas bombardeadas y un centenar de personas fallecidas en operativos que organizaciones de derechos humanos califican como posibles ejecuciones extrajudiciales. Petro ha denunciado casos específicos, como el de Alejandro Carranza, un pescador colombiano muerto en un ataque previo y cuya familia ya presentó una denuncia formal contra Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
A pesar de su activismo, el presidente colombiano ha enfrentado cuestionamientos por la precisión de su inteligencia, como ocurrió recientemente con un reporte desmentido sobre una fábrica en Venezuela. Aun con estos tropiezos informativos, Petro mantiene su exigencia de explicaciones claras por parte de la Casa Blanca, mientras la tensión en el corredor del Pacífico y el Caribe continúa escalando. La postura de Bogotá refleja un distanciamiento crítico de la política de seguridad estadounidense, priorizando la soberanía regional y el respeto a la vida de los ciudadanos sudamericanos en alta mar.
