Crans-Montana.- Tras el incendio que cobró la vida de 40 personas durante las celebraciones de Año Nuevo, la fiscalía del cantón de Valais ha centrado sus indagatorias en determinar las causas técnicas y las posibles responsabilidades penales del siniestro. La principal hipótesis apunta a que el fuego se originó por el uso de "velas de bengala" o luces de bengala adheridas a botellas de champaña, las cuales habrían entrado en contacto directo con el plafón del bar Le Constellation. Las autoridades buscan esclarecer si el establecimiento contaba con los permisos necesarios para el uso de este tipo de pirotecnia en un espacio cerrado y concurrido.
La fiscal Beatrice Pilloud informó que una línea crítica de la investigación se enfoca en la composición del material aislante del techo. Se sospecha que el uso de espuma de poliuretano o materiales acústicos altamente inflamables permitió que las llamas se propagaran con una velocidad inusual, generando una densa columna de humo tóxico que dificultó la evacuación de los asistentes. Los peritos están analizando si la estructura del local cumplía con los estándares de resistencia al fuego exigidos para centros de entretenimiento, o si se realizaron modificaciones arquitectónicas que obstruyeron las rutas de salida de emergencia.
Testimonios de sobrevivientes han señalado que el local presentaba deficiencias estructurales graves, como pasillos extremadamente estrechos y una única puerta de acceso que se convirtió en un cuello de botella mortal. Esta situación ha llevado a las autoridades a considerar cargos por negligencia criminal contra los propietarios y operadores del recinto. La investigación también evaluará si el aforo del bar excedía el límite permitido al momento del incidente, lo que habría exacerbado el pánico y las dificultades para que los equipos de rescate pudieran intervenir oportunamente en el sótano donde inició el fuego.
Mientras las familias de las víctimas continúan el doloroso proceso de identificación, la comunidad internacional de seguridad contra incendios ha puesto este caso como ejemplo de los riesgos que persisten en la vida nocturna. El gobierno suizo ha ordenado una inspección exhaustiva de todos los establecimientos similares en la región para evitar que una tragedia de esta magnitud se repita. Se espera que en las próximas semanas se presenten los primeros dictámenes periciales que podrían derivar en órdenes de aprehensión por homicidio imprudencial y violaciones a los protocolos de protección civil.
