Kiev.- Las fuerzas militares de Rusia han logrado consolidar avances estratégicos en las regiones de Zaporizhzhia y Dnipropetrovsk, intensificando sus operaciones en el este y sur de Ucrania. Según un análisis basado en datos del Institute for the Study of War, el ejército ruso capturó más de 5,600 kilómetros cuadrados durante 2025. Esta cifra representa el incremento anual de ocupación más significativo desde el inicio de la invasión en 2022, rediseñando el mapa de control en el frente oriental e industrial del país. Ante el endurecimiento de los combates, el gobierno ucraniano ha ordenado la evacuación forzosa de más de 3,000 niños y sus familias en 44 localidades situadas en la primera línea de fuego.
El ministro de Reconstrucción, Oleksiy Kuleba, precisó que estas operaciones de traslado no solo afectan al sur, sino también a la región septentrional de Chernigiv, ante el elevado riesgo por bombardeos constantes. Desde junio, más de 150,000 personas han sido desplazadas hacia zonas seguras, incluyendo a miles de ciudadanos con movilidad reducida. Mientras tanto, la presión sobre los centros urbanos no cesa; un reciente ataque contra una zona residencial en Járkov dejó al menos 19 heridos, entre ellos un bebé de seis meses, y provocó la destrucción de múltiples bloques de viviendas, evidenciando la vulnerabilidad de la población civil frente a la ofensiva aérea rusa.
En el ámbito político, el presidente Volodimir Zelensky ha realizado cambios clave en su estructura de mando al designar a Kyrylo Budanov, jefe de inteligencia militar, como nuevo jefe de gabinete. Este nombramiento surge tras la dimisión de Andriy Yermak en medio de investigaciones por corrupción. Budanov, conocido por liderar operaciones audaces contra objetivos rusos, asume el cargo con la prioridad de defender el territorio y buscar una paz justa. Estos movimientos ocurren en un momento de alta actividad diplomática, con una reunión de asesores de seguridad de 15 Estados en Kiev y una cumbre de líderes prevista para la próxima semana en Francia.
Pese al avance ruso, Zelensky afirmó que una propuesta de paz impulsada por Estados Unidos está completada en un 90 por ciento, aunque admitió que el control territorial sigue siendo el principal punto de fricción. La comunidad internacional observa con atención estos esfuerzos negociadores mientras el ejército ucraniano enfrenta sus desafíos más críticos en el campo de batalla tras casi cuatro años de conflicto armado.
