WASHINGTON D.C. – El presidente Donald Trump se pronunció este martes sobre la muerte de Alex Pretti, el segundo ciudadano estadounidense abatido por fuerzas federales en Minnesota en lo que va del mes. Pese a la naturaleza del suceso, el mandatario descartó que el civil estuviera actuando como un "asesino" al momento de los hechos.
Durante un breve encuentro con la prensa antes de partir hacia Iowa, el presidente fue cuestionado por Liz Landers, de PBS News, sobre la relación entre este incidente y la Segunda Enmienda, la cual protege el derecho de los ciudadanos a poseer y portar armas.
Trump mantuvo la postura que ha generado fricciones con los sectores más conservadores y defensores de las armas:
"No se pueden tener armas. No se puede entrar con armas", reiteró el ejecutivo, insistiendo en que Pretti no debió portar una pistola —aunque fuera legal— en el lugar del incidente.
Esta declaración ha encendido las alarmas entre los defensores del derecho a portar armas, quienes argumentan que la postura de la administración contradice los principios constitucionales. No obstante, el presidente se limitó a describir el evento como un "incidente muy desafortunado", sin profundizar en cambios de política o investigaciones adicionales sobre el uso de la fuerza federal en el estado.
La muerte de Pretti se suma a un clima de alta tensión en Minnesota, siendo el segundo caso bajo circunstancias similares en menos de 30 días, lo que ha puesto bajo la lupa los protocolos de intervención de las agencias federales.
