Estados Unidos.- Jonathan Ross, el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que mató a Renee Good, en Mineápolis el pasado 7 de enero, fue suspendido de sus funciones mientras se realiza la investigación del incidente, al igual que dos de los agentes que balearon a Alex Pretti el 24 de enero.
Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), confirmó ayer que Ross había sido puesto en licencia administrativa, aunque la funcionaria no especificó cuándo se había producido dicha suspensión.
La muerte de Good desató una ola de protestas en todo EU, que crecieron el fin de semana pasado tras el deceso de Alex Pretti, un enfermero baleado por agentes de la Patrulla Fronteriza que participaban en las redadas migratorias en Mineápolis.
Al menos dos elementos federales que participaron en el segundo incidente fueron suspendidos de sus funciones, según el DHS. Altos funcionarios del Gobierno del presidente Donald Trump defendieron las acciones de los agentes migratorios en los dos tiroteos.
En el caso de Ross, el vicepresidente J.D. Vance aseguró que el agente gozaba de “inmunidad absoluta”. La investigación sobre la muerte de Good, dirigida por el FBI, ha sido blanco de críticas, pues a las autoridades de Minnesota se les negó el acceso a las pruebas.
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En otros hechos, Casa Blanca califica de 'tragedia' la muerte en Minnesota y culpa a líderes demócratas
El pasado 26 de enero, la Casa Blanca calificó como una "tragedia" la muerte de Alex Pretti, enfermero asesinado por agentes federales en Minnesota, pero responsabilizó a los líderes demócratas por incitar una "resistencia hostil".
La portavoz Karoline Leavitt afirmó que las autoridades locales han difundido mentiras sobre los agentes, provocando el clima de violencia en Minneapolis. Este es el segundo deceso de un ciudadano estadounidense en manos de fuerzas migratorias tras el caso de Renée Gold.
Pese a la tensión, el presidente Donald Trump mantuvo una llamada "positiva" con el gobernador Tim Walz, aunque anunció el envío de su "zar" fronterizo, Tom Homan, para supervisar los operativos.
Mientras los demócratas exigen el fin de las redadas y el retiro de tropas, Trump acusa a la oposición de alentar las protestas para ocultar presuntos fraudes en programas sociales.
El incidente mantiene bajo escrutinio la gestión de la Patrulla Fronteriza y la seguridad nacional.
