Caracas.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión política sobre el gobierno de Venezuela al exigir públicamente a la vicepresidenta Delcy Rodríguez un acceso total a los activos y territorio del país sudamericano. En declaraciones ofrecidas a la prensa a bordo del avión presidencial Air Force One, el mandatario estadounidense fue enfático al señalar que su administración requiere disponibilidad absoluta sobre el petróleo, las carreteras y los puentes para su reconstrucción. Trump advirtió que todo lo que el gobierno de Washington exija deberá ser entregado por las autoridades venezolanas, marcando una postura de control directo tras el reciente operativo militar que derivó en la detención de Nicolás Maduro.
Por su parte, Delcy Rodríguez emitió un comunicado oficial en el que hizo un llamado urgente a la cooperación con Estados Unidos, reivindicando el derecho irrenunciable de Venezuela a la paz y a la autodeterminación. En su mensaje dirigido personalmente a Donald Trump, la funcionaria sostuvo que tanto el pueblo venezolano como la región entera merecen soluciones basadas en el diálogo y no en la confrontación bélica. No obstante, este llamado ocurre en un clima de extrema tensión, mientras la estructura oficialista intenta asimilar las demandas de una administración estadounidense que parece decidida a intervenir en la gestión de los recursos estratégicos de la nación petrolera en este inicio de 2026.
En el plano judicial, se confirmó que Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, comparecerán este lunes ante un tribunal federal de Nueva York en Manhattan. La audiencia está programada para el mediodía, hora local, y representará el primer careo legal del mandatario tras ser trasladado bajo custodia estadounidense. Mientras tanto, en territorio venezolano, el ministro de Defensa, Vladímir Padrino, lanzó duras acusaciones contra los militares que ejecutaron la denominada Operación Resolución Absoluta. El alto mando militar denunció que las fuerzas extranjeras asesinaron a sangre fría a gran parte del equipo de seguridad presidencial, soldados y civiles inocentes durante la incursión de la madrugada del sábado.
Aunque el gobierno venezolano no ha oficializado una cifra total de víctimas, reportes internacionales de medios como The New York Times estiman que los fallecidos ascienden a 80 personas debido a los enfrentamientos y bombardeos. En este contexto de crisis, el líder opositor Edmundo González realizó su primera aparición pública para exigir la liberación inmediata de todos los presos políticos como una condición obligatoria para alcanzar una normalización real en el país. La situación en Venezuela se mantiene en una incertidumbre absoluta, con una población que observa cómo las potencias extranjeras y los actores internos se disputan el control de un Estado cuya soberanía se encuentra hoy bajo su máximo desafío histórico.
