Un documento interno del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), filtrado por la cadena CBS, pone en perspectiva la realidad de las detenciones migratorias en el primer año de la administración de Donald Trump (enero 2025 - enero 2026). Según el reporte, de los casi 400,000 migrantes arrestados, menos del 14% cuentan con antecedentes penales por crímenes violentos.
El informe destaca que la política de "tolerancia cero" ha llevado a la captura masiva de personas cuyo único "delito" es de carácter administrativo:
4 de cada 10 detenidos no tienen historial criminal alguno.
Muchos enfrentan únicamente ofensas civiles de inmigración, como el vencimiento de visas.
Solo el 2% de los arrestados están vinculados a pandillas o delitos de alto impacto como homicidio.
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El contraste con la era Biden
La comparativa estadística muestra un cambio radical en la estrategia operativa del ICE. Mientras que en el último año de Joe Biden los arrestos sumaron 113,000, bajo el actual mandato de Trump la cifra se ha triplicado. Sin embargo, la "calidad" delictiva de los arrestos ha disminuido: el porcentaje de detenidos con récord criminal bajó del 72% al 60%, lo que indica que se está deteniendo a más personas sin antecedentes para inflar las cifras de deportación.
La respuesta del DHS: La definición de "No Violento"
Ante la publicación de estos datos, Tricia McLaughlin, subsecretaria del DHS, defendió la postura oficial argumentando que delitos como el tráfico de drogas, el fraude y conducir bajo la influencia (DUI) son clasificados técnicamente como "no violentos", pero siguen siendo una prioridad para la seguridad pública.
Por su parte, investigaciones de la UCLA refuerzan esta tendencia, documentando que la detención de latinos sin récord criminal se ha sextuplicado, pasando de 900 al mes en 2024 a un promedio de 6,000 mensuales en 2025.
