Reino Unido.- El primer ministro británico, Keir Starmer, concedió a Estados Unidos el uso de bases británicas para propósitos defensivos en su conflicto contra Irán.
Starmer no especificó cuáles bases serán las utilizadas por el ejército estadounidense, sin embargo informó que entre los propósitos defensivos específicos que incluyen ataques a bases iraníes "porque el único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen, en sus depósitos o en las lanzaderas", especificó.
Esos misiles que Irán está disparando por toda la región matan a civiles inocentes, ponen en peligro a los británicos y agreden a países sin relación con este conflicto, razonó Starmer.
el primer ministro británico desmintió así a quienes aseguraron que el Reino Unido había negado el uso de esas bases a la aviación estadounidense, en un aparente intento de mantener cierta equidistancia en este conflicto.
Esta mayor implicación en la guerra -aunque Starmer no utilizó la palabra- es "acorde con la legalidad internacional", subrayó, y publicó a continuación un argumentario para sostener esa afirmación, en el que sostiene que se basa en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas.
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Poco antes de realizar estas declaraciones, el Reino Unido, Francia y Alemania habían hecho público un comunicado conjunto en el que mostraban su disposición a atacar a Irán.
"Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente permitiendo las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones en su origen", indicaron los tres países en una declaración conjunta.
