Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió ayer en que su país “está en conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable” en Irán, pero reiteró sus amenazas contra las instalaciones eléctricas y petrolíferas de ese país “si no se llega pronto a un acuerdo”.
En un mensaje en su red social Truth, Trump afirmó además que “se han logrado grandes avances” en la negociación con ese presunto nuevo régimen iraní “para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán”, pero sin entrar en detalles.
“Pero, si por cualquier motivo no se llega pronto a un acuerdo —al que probablemente llegaremos— y si el estrecho de Ormuz no se abre al tráfico de inmediato, concluiremos nuestra encantadora estancia en Irán volando por los aires y arrasando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos de petróleo y la isla de Jarg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que aún no hemos tocado, a propósito”, añadió.
El mandatario ha pospuesto hasta el 6 de abril su ultimátum a Teherán para desbloquear el estrecho de Ormuz para dar espacio a unas negociaciones que Irán niega que existan.
En paralelo, Estados Unidos ha aumentado su presencia militar en Medio Oriente, con el despliegue de unos 50 mil efectivos y con supuestos planes para una incursión terrestre en Irán.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su preferencia en el conflicto con Irán sería “tomar el control del petróleo” del país y dejó abierta la posibilidad de apoderarse de la isla de Jarg, principal terminal de exportación iraní, en medio de la escalada bélica en Oriente Medio.
En una entrevista concedida al diario Financial Times, Trump sostuvo que Washington cuenta con “muchas opciones” militares y económicas frente a Teherán, incluyendo la eventual toma de esa infraestructura estratégica, aunque reconoció que una operación de ese tipo implicaría una presencia prolongada sobre el terreno.
Las declaraciones se producen cuando el conflicto en la región entra en su segundo mes y coincide con un aumento del despliegue militar estadounidense y de los ataques sobre objetivos iraníes.
La isla de Jarg concentra la mayor parte de las exportaciones de crudo de Irán, por lo que su control tendría un fuerte impacto tanto en la economía iraní como en el mercado energético global.
Trump comparó esta posible estrategia con la actuación de Estados Unidos en Venezuela a comienzos de año, donde, según dijo, Washington logró influir decisivamente en el sector petrolero tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
