Estados Unidos.- El vicejefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, aseguró este jueves que, en el marco de la actual campaña de presión estadounidense sobre Cuba, el Gobierno de La Habana debe decidir si da o no un giro hacia Washington y subrayó que su destino está en sus propias manos.
Han visto las sanciones que se han impuesto. Han visto las medidas que ha tomado la Administración (del presidente Donald Trump).
En última instancia, depende de Cuba si decide reformarse, si quiere ser un país libre, si quiere ser amigo de Estados Unidos o si elige un camino diferente, explicó Miller en declaraciones a medios en el exterior de la Casa Blanca.
En definitiva, su destino está en sus propias manos, puntualizó Miller, un conocido experto en materia de seguridad, política exterior e inmigración del Gobierno Trump.
Las palabras de Miller llegan un día después de que el Departamento de Justicia de EU imputara al expresidente cubano Raúl Castro por la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate en 1996, una acción que supone una nueva vuelta de tuerca en las maniobras de Washington para endurecer su cerco sobre el Gobierno castrista en Cuba.
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A esto se suma el bloqueo petrolero estadounidense sobre la isla desde que el Pentágono capturó y depuso al expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero pasado o el reciente despliegue en el Caribe del portaviones de propulsión nuclear USS Nimitz.
El propio Trump, que ha amenazado anteriormente con tomar el control de Cuba, negó hoy que haya enviado al portaviones para intimidar a La Habana y reiteró su voluntad de diálogo con el Gobierno de Miguel Díaz-Canel. EFE
En otros hechos, Marco Rubio llama a los cubanos a construir una 'nueva Cuba' propuesta por Trump
El pasado 20 de mayo, el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, instó a los ciudadanos de la isla a construir una "nueva Cuba" libre del control de las élites militares de Gaesa, prometiendo una renovada relación con el gobierno de Donald Trump.
En un video, Rubio culpó al régimen del desabasto de energía y alimentos tras el fin del subsidio petrolero de Venezuela, omitiendo el bloqueo estadounidense.
El mensaje coincide con el 20 de mayo, fecha patria para el exilio, en un contexto de máxima presión de Washington que incluye el despliegue militar y la inminente imputación penal contra Raúl Castro.
