Washington.- La Casa Blanca se somete desde este martes a obras para levantar un estadio temporal que albergará una velada de combates de artes marciales mixtas de la UFC con motivo del 80 cumpleaños del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el próximo 14 de junio.
Los trabajos en curso incluyen el ensamblaje de una estructura semicircular ubicada en el jardín sur de la residencia presidencial.
El recinto tendrá una capacidad aproximada para 5.000 espectadores, entre ellos miembros de las Fuerzas Armadas e invitados de la UFC y de la propia Casa Blanca.
Los equipos de construcción comenzaron el montaje después de que las piezas fueran transportadas desde Pensilvania hasta la capital estadounidense.
La velada tendrá como pelea estelar el enfrentamiento entre el hispano-georgiano Ilia Topuria, invicto en su carrera, y el estadounidense Justin Gaethje, por la unificación del cinturón de peso ligero.
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Antes de incursionar en política, Trump promovió combates de boxeo en las décadas de 1980 y 1990, y mantuvo una larga relación con la WWE, la principal empresa de lucha libre de Estados Unidos, que lo incluyó en su salón de la fama en 2013. EFE
En otros hechos, Inter Miami y Lionel Messi visitan a Donald Trump en la Casa Blanca
El pasado 5 de marzo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al Inter Miami CF, actual campeón de la Major League Soccer (MLS), continuando con la tradición de celebrar los títulos deportivos profesionales en la residencia oficial.
La delegación de Florida, aprovechando su estancia en la capital para enfrentar al DC United, estuvo encabezada por el capitán Lionel Messi y el delantero Germán Berterame.
Durante la recepción por el campeonato obtenido el 6 de diciembre de 2025 ante los Vancouver Whitecaps, Trump sostuvo un breve encuentro con el plantel. El mandatario elogió al astro argentino y comparó su trayectoria con otras leyendas del deporte, declarando ante los asistentes: "Yo vi jugar a Pelé en el Cosmos; puede que tú seas mejor que él".
Como parte del protocolo, el propietario del club, Jorge Mas, ofreció un discurso sobre el crecimiento de la institución y la llegada de Messi.
Asimismo, la directiva obsequió al mandatario un balón oficial, un reloj de alta gama y una camiseta personalizada con el número 47, en alusión a su periodo presidencial. Tras la fotografía oficial, el equipo regresó a su concentración para encarar su próximo compromiso de liga.