Estados Unidos.- El Gobierno de los Estados Unidos anunció este lunes la suspensión temporal de las exportaciones de ganado bovino y de otras especies animales hacia México.
Esta medida fitosanitaria se implementó de manera inmediata tras confirmarse la presencia de casos del gusano barrenador en territorio estadounidense
La restricción comercial se activó luego de que las autoridades sanitarias de ambos países encendieran las alarmas por la detección de seis brotes específicos: Cinco de ellos localizados en hatos ganaderos del estado de Texas y uno más en el municipio de Nuevo Laredo.
Activación de protocolos sanitarios
Ante el riesgo de propagación de esta plaga, la cual afecta gravemente la salud de los animales y la economía del sector pecuario, se han tomado las siguientes disposiciones iniciales:
Cerco epidemiológico: Especialistas en sanidad animal de ambas naciones iniciaron el rastreo de los animales afectados para determinar el origen de la infestación y contener su avance.
Te podría interesar
Inspección rigurosa: Se han reforzado las revisiones en las aduanas y puntos de verificación fronterizos para evitar el tránsito de cualquier ejemplar sospechoso de portar las larvas del parásito.
Las agencias gubernamentales de los dos países mantienen mesas de trabajo técnica con el fin de evaluar la evolución de la contingencia y establecer las condiciones sanitarias necesarias que permitan reanudar el comercio bilateral de ganado de forma segura.
En otros hechos, declara Texas emergencia para contener al gusano barrenador
El pasado 5 de junio, el gobernador de Texas, Greg Abbott, decretó estado de emergencia y desastre en los condados de Zavala y Uvalde tras confirmarse un caso de la mosca del gusano barrenador, una letal plaga erradicada en Estados Unidos desde la década de 1960.
La medida busca movilizar recursos estatales, acelerar el traslado de moscas estériles para contener al parásito y construir una planta de crianza en Edinburg para aplicar la técnica de control biológico.
Las larvas de este insecto se alimentan de tejido vivo en animales de sangre caliente y humanos, ingresando por heridas abiertas, lo que puede causar la muerte si no se trata a tiempo.
La situación encendió las alarmas debido a que Texas posee el mayor inventario ganadero del país, con más de 12 millones de cabezas de vacuno.
Un brote descontrolado provocaría graves pérdidas económicas en la producción de carne, afectando a productores, exportadores y consumidores estadounidenses.
