Estados Unidos.- Luego de que se diera a conocer que Mayra Velásquez, de 42 años, fue detenida por asesinar a su amiga Irasema Chávez, de 32 años en 2012, nuevos datos han salido a la luz.
La detención de la mujer ocurrió 14 años después. El crimen, según medios de Estados Unidos, se consideró uno de los más violentos registrados en Arlington, Texas.
Mayra Velásquez enfrenta un cargo de asesinato capital y permanece recluida en la cárcel del condado de Tarrant mientras continúan las investigaciones.
El crimen
El crimen ocurrió el 20 de enero de 2012, cuando familiares de la víctima acudieron a buscarla a su departamento, ubicado en el complejo Aspenwood Apartments, sobre South Collins Street. Al ingresar, la encontraron sin vida, con cerca de 100 heridas provocadas por arma blanca.
Desde un inicio, los investigadores descartaron un robo, ya que no había señales de entrada forzada, por lo que sospecharon que la víctima conocía a su agresor. Sin embargo, durante años no hubo un sospechoso claro y las pruebas de ADN disponibles en ese momento no coincidieron con ningún perfil registrado en las bases de datos.
El caso permaneció abierto hasta que nuevas herramientas de análisis genético permitieron reactivar la investigación. En 2016, la Policía de Arlington entregó una muestra de ADN recuperada en la escena del crimen a la empresa Parabon NanoLabs, la cual elaboró un perfil genético y una predicción física del posible responsable.
Años más tarde, en noviembre de 2024, la corporación solicitó el apoyo de la oficina del FBI en Dallas para aplicar genealogía genética forense, una técnica que permite rastrear vínculos familiares a partir del ADN.
La investigación dio un avance decisivo en abril de 2026, cuando el análisis genético condujo a una nueva pista que permitió a los detectives reunir evidencia suficiente para solicitar una orden de arresto contra Velásquez.
De acuerdo con las autoridades, la detenida fue amiga cercana de Irasema Chávez y vivía a pocos kilómetros del lugar donde ocurrió el homicidio.
El ADN fue clave para resolver el caso
Como parte de la investigación, en mayo de 2026 los detectives obtuvieron una muestra del ADN de Velásquez a partir de basura que había desechado. Posteriormente, el material fue analizado en un laboratorio forense.
Los resultados confirmaron que el perfil genético coincidía con una gota de sangre localizada sobre un mueble de televisión dentro de la recámara de la víctima, una evidencia que había permanecido resguardada desde 2012.
La Policía de Arlington explicó que, durante ataques con arma blanca, es común que el agresor sufra cortes accidentales, por lo que consideran que esa fue la forma en que la sangre de Velásquez quedó en la escena del crimen.
Pese al avance en la investigación, las autoridades señalaron que el motivo del asesinato aún no ha sido determinado.
De acuerdo con CBS News Texas, Mayra Velásquez trabajó anteriormente como agente inmobiliaria y recientemente se desempeñaba como representante de ventas para una empresa de limusinas. Personas cercanas a ella manifestaron sorpresa e incredulidad tras conocer su detención.
