Houston.- Lorenzo Salgado Araujo, el migrante mexicano que fue asesinado a tiros por un oficial del ICE en calles de Houston, no era el objetivo en este operativo migratorio, reportaron fuentes este jueves fuentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) allegadas al caso.
De acuerdo con el reporte, las autoridades de Texas habían notificado a ICE sobre dos individuos, ninguno de ellos era Lorenzo Salgado.
Este reporte indicaba que los individuos viajaban a bordo de una camioneta blanca y que eran sospechosos de estar de forma ilegal en Estados Unidos, lo cual obligó a los oficiales a vigilar este vehículo.
Los agentes también vigilaron al domicilio del objetivo y ahí comenzaron a ver dos camionetas blancas.
"El 7 de julio, los agentes estaban cerca de la dirección del objetivo cuando observaron una camioneta blanca con un individuo que se parecía a la persona buscada. Entonces, los agentes procedieron a interceptar el vehículo", dijo la fuente al medio de comunicación estadounidense CNN.
La camioneta estaba registrada a nombre de Lorenzo Salgado Araujo, de quien se determinó que estaba de forma ilegal en el país. Los vehículos de ICE intentaron bloquear el paso de la camioneta, la cual chocó contra al menos uno de los automóviles, aseguró la fuente.
Tras la muerte de este hombre, el ICE informó que Salgado Araujo había embestido un vehículo de los agentes migratorios, además de negarse a acatar varias órdenes, esto precio a que el oficial del ICE disparara presuntamente en defensa propia.
Esta versión fue declinada por la familia de Lorenzo quien afirma que él sí se detuvo y que en todo momento obedeció a los agentes migratorios.
Familia de Lorenzo Salgado sigue sin recibir el cuerpo
La familia del migrante mexicano que murió el pasado martes tras ser baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Aduana (ICE) en Houston (Texas) aún no ha recibido el cuerpo de la víctima, identificada como Lorenzo Salgado, denunció este jueves la organización LULAC.
Antes de llevar a Salgado al hospital Ben Taub, donde falleció, los agentes gubernamentales lo despojaron de sus documentos de identidad y su teléfono celular, al igual que confiscaron el auto que manejaba y con el que iba de camino al trabajo, con otros tres hombres, también migrantes latinos, cuando fue interceptado por ICE, señaló Juan Proaño, director de LULAC, durante una llamada con reporteros.
El hospital, por lo tanto, dio ingreso a Salgado como "John Doe", el nombre genérico que se utiliza en EE.UU. para registrar a personas cuya identidad no ha sido determinada.
Las autoridades sanitarias "tuvieron que obtener información biométrica de su familia para confirmar su identidad y no confirmaron su muerte hasta más de 24 horas después del tiroteo", indicó el activista.
El centro de salud está pidiendo que un familiar autorizado reclame el cuerpo de Salgado; pero ya que su esposa, cuyo nombre aún se desconoce, es también migrante y está en el país sin un estatus legal, LULAC está trabajando con abogados para que se le conceda a uno de sus hijos la "potestad para reclamar el cuerpo".
"Merece un funeral", agregó Proaño, y LULAC indicó a su vez, en un vídeo publicado en redes sociales, que la familia está solicitando que se conserve toda la evidencia "relacionada" con esta muerte, al igual que las autoridades les entreguen todas sus pertenencias, entre ellas el automóvil.
Los demás ocupantes del vehículo -su hermano, Víctor Salgado Araújo, y sus compañeros Daniel Tirado Pantoja y José Trinidad Rojas- fueron detenidos por los agentes de ICE que rodearon la camioneta.
Tanto la familia de Salgado como legisladores, políticos demócratas y activistas han exigido en los últimos días que se lleve a cabo una investigación completa, independiente y transparente sobre el incidente que pueda esclarecer por qué el agente disparó y mató al hombre.
