El rostro del esfuerzo en Navidad: María, 25 años limpiando el corazón de Monterrey

Mientras la ciudad descansa, María y el equipo de Barrido Manual recolectan toneladas de basura en el centro de Monterrey tras los festejos navideños.

La trabajadora del centro de Monterrey.
La trabajadora del centro de Monterrey.Créditos: Iram Hernández / ABC Noticias.
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Monterrey.- Mientras la mayoría de los regiomontanos reposa tras los intensos festejos de Nochebuena, y otros tantos se encuentran fuera de la ciudad disfrutando de las vacaciones, María camina a contracorriente. Con su escoba de vara en la mano y la fatiga propia de una jornada que comenzó antes del amanecer, se dedica con esmero a limpiar las calles del primer cuadro de Monterrey, devolviéndole el orden a una zona que no descansa.

Con su uniforme empolvado por el polvo de la metrópoli y una mirada que refleja el cansancio, pero también una leve y honesta sonrisa, María empuña su herramienta de trabajo. Ella forma parte del equipo de Barrido Manual del municipio de Monterrey. Según comentó mientras hacía una breve pausa, se encontraba apenas a la mitad de su turno junto a ocho compañeros más asignados exclusivamente al centro. Esta zona, que horas antes bullía de actividad comercial, lucía ahora cubierta por un manto de envolturas, cajas de cartón y desechos diversos, vestigios del ritmo frenético de las compras de última hora.

Ubicada sobre la calle Ruperto Martínez, en los alrededores del emblemático Mesón Estrella, María reflexiona sobre su labor durante esta Navidad. Para ella, el mejor regalo no está bajo un árbol, sino en la oportunidad de servir:

"Mi mayor regalo es poder tener trabajo y llevar el sustento a mi familia", afirma.

A pesar de no estar compartiendo el "recalentado" con los suyos como la mayoría de la gente, agradece profundamente poder desempeñar esta labor fundamental para la imagen urbana.

“Pues no hay de otra, hay que echarle todas las ganas y agradecer que tenemos salud y trabajo. El secreto es hacer las cosas con gusto, que es lo que hace que a uno se le vaya un poco más rápido este día y no se sienta tanto el peso de la jornada”, comentó con optimismo.

La nostalgia, sin embargo, es inevitable. “Sí quisiera estar en mi casa con mis hijos, con mis nietos, disfrutando de la familia, pero tenemos esta responsabilidad. También sabemos que ellos se sienten orgullosos de saber que su mamá o su abuelita, y también la familia de mis compañeros, estamos haciendo un trabajo muy digno”, expresó la mujer, quien presume con orgullo más de 25 años de servicio en el departamento de limpia de la capital de Nuevo León.

María, trabajadora que da limpieza al centro de Monterrey. Créditos: Iram Hernández / ABC Noticias.

A su alrededor, el contraste es marcado. Mientras algunas personas que trasnocharon aún deambulaban tirando botellas cerca de los puestos de comida ambulante, dejando basura mal confinada en las esquinas, María continuaba su turno con una actitud inquebrantable. Equipada con su recogedor y bolsas plásticas, no se detiene ante la falta de civismo de algunos ciudadanos.

“Si hay personas que son un poco más descuidadas o que les vale y tiran la basura donde sea; no estaría mal que tuvieran más cuidado, pero al final es nuestra responsabilidad y lo hacemos con gusto porque somos de aquí. ¿A quién no le gusta tener una ciudad presentable y limpia?”, cuestionó.

Zona del centro de Monterrey que necesita limpieza. Créditos: Iram Hernández / ABC Noticias.

Finalmente, María recordó que la carga de trabajo en estas fechas es colosal. En años anteriores, la recolección en la zona centro ha alcanzado hasta 30 toneladas de residuos. Destacó que Navidad, Año Nuevo y el Día de la Virgen de Guadalupe son los picos máximos de actividad, especialmente en puntos como la colonia Independencia. “Ayer ya fuimos a pasar Nochebuena, tuvimos la cena y convivimos. Hoy toca trabajar con ganas, ya habrá oportunidad de volver a reunirnos”, concluyó antes de retomar su camino entre las calles regias.