Monterrey.- Una mujer adulta mayor de 62 años fue desalojada de la vivienda donde residía y actualmente sobrevive en un parque de la colonia Simón Bolívar, en el municipio de Monterrey, enfrentando condiciones extremas de vulnerabilidad, sin un lugar fijo donde resguardarse y con problemas de salud que se han agravado con el paso de los día.
Se trata de Diana del Rocío González, quien hace ocho días fue retirada de la casa en la que vivía, lugar donde también apoyaba en el cuidado de otra persona de la tercera edad.
Tras ser desalojada, Diana comenzó a dormir en el parque ubicado en el fraccionamiento Simón Bolívar, entre las calles Próceres y Ayacucho, donde pasa las noches sobre bancas y a la intemperie.
Durante una entrevista con el equipo de ABC, la mujer relató que es originaria de Cancún, Quintana Roo, y que llegó a Monterrey hace varios años después de quedar viuda y sin hijos.
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En su juventud se dedicó al estilismo, oficio que ejerció durante un largo periodo; sin embargo, decidió migrar a la ciudad en busca de mejores oportunidades y con la intención de salir adelante por su cuenta.
Ya instalada en Monterrey, comenzó a relacionarse con vecinos y personas que, según ella misma relata, al principio le brindaron apoyo.
No obstante, su situación se complicó tras padecer una enfermedad grave relacionada con tumores, lo que deterioró significativamente su estado de salud.
Debido a esta condición, en varias ocasiones tuvo que trasladarse a Ciudad Acuña, Coahuila, donde permaneció algunos meses en un asilo.
Diana señaló que durante su estancia en ese lugar vivió episodios de maltrato, además de enfrentar la falta de medicamentos, a pesar de que, según le informaban, existían donaciones que no llegaban hasta ella.
La situación se extendía también a la alimentación, por lo que decidió solicitar su salida del asilo y regresar nuevamente a Monterrey.
De vuelta en la ciudad, encontró apoyo en una familia que le ofreció techo y alimento, a cambio de que cuidara a una persona de la tercera edad.
Sin embargo, hace ocho días fue retirada de esa vivienda, luego de que, según le dijeron, no querían “batallar” con ella debido a su estado de salud, dejándola nuevamente en la calle.
La mujer también explicó que en algún momento vivió en el municipio de Zuazua, donde rentaba un departamento, pero al no poder continuar trabajando por su enfermedad, perdió su empleo y no logró seguir pagando la renta.
Mencionó que una persona a quien identifica como coordinador del Bienestar en Zuazua, de nombre Juan Carlos Espinoza, le prometió apoyo, ayuda que hasta ahora no ha recibido.
Diana aseguró que muchas de las personas que intentan ayudarla solo lo hacen de palabra, ya que le han informado que no puede ingresar a una casa hogar por no contar con una pensión, y que en algunos albergues no la aceptan debido a que utiliza una andadera.
Actualmente, la adulta mayor enfrenta diariamente el frío y el calor, además de presentar heridas e infecciones en el cuerpo derivadas de la falta de condiciones adecuadas para su higiene.
Ha logrado sobrevivir gracias a la comida que algunos vecinos de la colonia le comparten, mientras pasa las noches en un parque prácticamente desolado.
Además, denunció que hace algunos días fue víctima de tocamientos indebidos por parte de un hombre de aproximadamente 37 años, quien se acercó con el pretexto de ayudarla, pero comenzó a tocarla sin su consentimiento.
Debido a su condición física, la mujer señaló que no pudo moverse, pero sí defenderse verbalmente.
Hoy, Diana del Rocío González permanece en espera de recibir ayuda, ya sea con un techo donde pueda resguardarse o con una oportunidad laboral en el área de estilismo, oficio que desempeñó durante años y que aún podría ejercer en la medida de sus posibilidades.
