San Pedro.- La empresa contratada por el municipio de San Pedro Garza García para la reubicación del emblemático monumento Los Tubos fue registrada en un domicilio que no corresponde a una constructora, sino a un taller automotriz, lo que ha despertado sospechas sobre la legalidad del proceso de adjudicación.
Urbanismos Rosales, S.A. de C.V. fue la firma que recibió el contrato MSP-OPMRP-024/25-CP por un monto de 9.9 millones de pesos para desmontar, trasladar y volver a instalar la obra escultórica, como parte de un proyecto de modernización urbana.
De acuerdo con el documento oficial publicado por el propio municipio, la compañía está ubicada en el número 200 de la avenida Israel Cavazos (antes avenida México), en la colonia Cerro Azul, municipio de Guadalupe.
No obstante, una visita al lugar confirmó que en esa dirección no opera ninguna constructora. En su lugar, se encuentra un negocio de venta de llantas y taller mecánico identificado como Grupo Raga, con años de operación en el sitio.
Además, se constató que la ubicación real pertenece a la colonia Niños Héroes, y no a la colonia Cerro Azul como se indica en el contrato, lo que podría implicar el uso de datos alterados o imprecisos.
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Urbanismos Rosales fue constituida el 18 de junio de 2008 ante el notario Eduardo Arechavaleta Medina y está inscrita en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de Nuevo León bajo el folio mercantil electrónico 110313*1. La empresa es representada legalmente por Julián Alberto Vega García.
De acuerdo con fuentes cercanas al proceso, la adjudicación habría sido resultado de un montaje presuntamente fraudulento. Se señala que un empresario impedido formalmente para participar en licitaciones utilizó empresas prestadas para simular competencia y así obtener el contrato de forma irregular.
Aunque el municipio afirma que se trató de un proceso de licitación pública nacional presencial, todo apunta a que hubo manipulación desde su origen.
Además de Urbanismos Rosales, una segunda empresa habría participado en el concurso, aunque todo indica que ambas estaban relacionadas con la misma persona que finalmente se encargó de ejecutar los trabajos, generando cuestionamientos sobre el verdadero responsable de la obra y la validez del proceso de contratación.
El fallo de la licitación fue firmado el 13 de junio por la secretaria de Infraestructura y Obras Públicas del municipio, María de los Ángeles Galván García, y se publicó oficialmente el 18 de junio.
Asimismo, el documento detalla la asignación del contrato para la reubicación de la escultura conocida como La Alianza (Los Tubos), así como la construcción de la cimentación, desmontaje, traslado, fabricación y montaje, por un total de 9 millones 499 mil 137 pesos.
El traslado de Los Tubos forma parte de una obra mayor para la construcción de un distribuidor vial en el cruce de las avenidas Gómez Morín, Calzada del Valle y Vasconcelos. Esta segunda obra fue asignada por 28.7 millones de pesos a otra compañía, Consorcio Constructivo Proyectos, S.A. de C.V., mediante la licitación MSP-CPM-RP025/25-CP.
