Monterrey.- Las afectaciones a la salud mental provocadas por el tráfico vehicular y la cada vez mayor cantidad de usuarios del transporte público, están escalando a tal grado que podrían convertirse en un problema de salud pública, advirtieron diputados locales en el Congreso de Nuevo León.
ABC Noticias publicó este martes que, especialistas advirtieron que los problemas viales y la cantidad de usuarios en el Transporte Público en la Zona Metropolitana de Monterrey impacta directamente en la salud mental de los ciudadanos, generando estrés crónico, depresión, ansiedad, incertidumbre, enojo y en algunos casos, hasta violencia.
La presidenta de la Comisión de Salud y diputada del PRI, Gabriela Govea, subrayó que, aunque actualmente no existen instrumentos formales para medir el impacto del tráfico en la salud mental, el riesgo de que se convierta en un problema de salud pública es latente.
“Definitivamente vamos para allá. Si no se mide ni se atiende, este fenómeno seguirá creciendo. Es necesario trabajar con la Secretaría de Salud y las facultades de Psicología para identificar cuántos pacientes llegan a consulta con padecimientos relacionados directamente con los tiempos de traslado y el estrés vial”, indicó.
La presidenta de la Comisión de Movilidad y diputada del PAN, Aile Tamez, coincidió en que el tema podría convertirse en un problema de salud pública si no se atiende desde la raíz.
Te podría interesar
“Esto ya es un tema grave y claramente va camino a convertirse en un problema de salud pública. La solución empieza con una movilidad eficiente, transporte público de calidad y coordinación entre municipios, estado y sector privado”, sostuvo.
Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pámanes, calificó la situación como una señal de alerta para la entidad.
“Los tiempos de traslado son cada vez más largos y eso impacta directamente en el estado emocional de las personas. Es una alerta amarilla que requiere acciones inmediatas para evitar que esta problemática siga creciendo”, afirmó.
En la metrópoli, los habitantes pierden en promedio entre 2.5 y 3 horas diarias en el tráfico, y de acuerdo con reportes de firmas como TomTom e INRIX, un regio promedio pierde entre 79 y 144 horas al año.
En entrevista para este medio, el especialista en movilidad Ervey Cuéllar señaló que ante las horas diarias que pierde un ciudadano al trasladarse, el congestionamiento se convirtió en una asfixia vial. Y la situación se agrava para quienes dependen únicamente del transporte público.
