Monterrey.- El gobernador de Nuevo León, Samuel García, aseguró que actualmente el Congreso del Estado “no puede hacer absolutamente nada más que aprobar deuda”, al referirse a la discusión pendiente del presupuesto estatal y a los límites legales que, dijo, impiden modificar partidas ya vigentes bajo el principio de anualidad.
El mandatario sostuvo que el tema presupuestal es “imperativo” y que su aprobación beneficiaría especialmente a los alcaldes, aunque reconoció que la inclusión de otros asuntos ha frenado los acuerdos.
“Quizá el tema o el problema es cuando se meten otros temas que no son del dinero, como el tema judicial o el tema electoral. Entonces eso atora”, expresó.
García Sepúlveda explicó que solicitó al secretario general de Gobierno, Miguel Flores, plantear al Congreso que se concentren exclusivamente en el presupuesto y dejen fuera discusiones que, afirmó, ni siquiera cuentan aún con una reforma federal presentada formalmente.
“Ahorita no nos metemos a esos temas porque ni siquiera está la reforma federal presentada”, señaló.
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El gobernador indicó que incluso durante el evento conmemorativo del Día de la Bandera hizo un llamado público a “cerrar filas” para sacar adelante el presupuesto y dejar otros debates para el siguiente periodo, al considerar que restan un año y medio de administración y un año rumbo al proceso electoral.
También mencionó que pidió apoyo a la diputada panista Aile Tamez para facilitar consensos al interior de su bancada.
Al ser cuestionado sobre qué estaría ofreciendo el Ejecutivo para destrabar la aprobación, respondió que, más allá de ofrecimientos, el margen de acción está delimitado por la ley. Recordó que los presupuestos son anuales y que opera el principio de anualidad.
En ese sentido, afirmó que la semana pasada la Suprema Corte resolvió que la reconducción de 2024 fue legal al tratarse de una figura prevista en la Constitución.
“Para ser muy claros, hoy en día, ya en febrero, no se puede hacer absolutamente nada más que aprobar deuda. Es la única figura que legalmente permite la Constitución que se vote en cualquier tiempo”, enfatizó.
Añadió que cualquier intento de modificar partidas, mover recursos o cambiar una “coma” sería ilegal, ya que el presupuesto presentado entró en vigor el 1 de enero bajo la figura de tácita reconducción para 2025, por lo que cualquier alteración solo podría aplicar hasta el ejercicio siguiente.
En ese contexto, planteó al Congreso evitar lo que llamó un “box de sombra” legislativo que no prosperaría jurídicamente y concentrarse en el tema del financiamiento. Señaló que el Estado se encuentra en semáforo verde en materia de endeudamiento y que, aunque podría solicitar hasta un 15 por ciento, no necesariamente se requiere ese monto.
“El Ejecutivo propone, el Congreso dispone”, expresó al reiterar que únicamente la deuda puede someterse a votación en cualquier momento y que sobre ella pueden etiquetarse proyectos específicos.
Cuestionado sobre si ha sido presionado para utilizar el presupuesto como moneda de cambio en otros temas, el mandatario negó que existan presiones. Afirmó que, gracias a la tácita reconducción, el Estado ha podido mantener el funcionamiento financiero, incluyendo el pago de obras como el Metro y la adquisición de camiones, además de tener programadas 45 inauguraciones antes del 25 de marzo.
Finalmente, sostuvo que el financiamiento permitiría acelerar proyectos estratégicos, aunque insistió en que la decisión dependerá del Congreso y de que la discusión se mantenga en el ámbito estrictamente presupuestal.
“Ellos saben que yo estoy puesto”, concluyó.
