Monterrey.- El alcalde de Adrián de la Garza rechazó los señalamientos realizados el día de ayer, martes por el Gobierno del Estado, quienes acusaron al municipio de Monterrey de impedir la instalación de parte de los parabuses proyectados, y sostuvo que la administración municipal no ha bloqueado el proyecto, sino que solicitó información técnica que hasta ahora no ha sido entregada.
Respondió a cuestionamientos sobre las declaraciones en las que la titular de Amar a Nuevo León, Mariana Rodríguez, mencionó el contexto electoral al referirse al tema, y consideró que algunos actores políticos están adelantando tiempos de campaña.
“Mientras otros, como nunca han estado en la administración pública no saben de qué se trata, pues pueden andar ya ocupados en campañas… que sigan haciendo lo que quieran”, señaló.
En relación con el proyecto de parabuses, el edil aseguró que el municipio no recibió un plan formal que permitiera evaluar la viabilidad de las instalaciones en la vía pública, por lo que reiteró que lo único que se solicitó fue conocer el proyecto, los puntos de colocación y el impacto urbano.
“Sí ha sido un problema el tema de los parabuses. No hay proyecto, no hay plan, no sabemos dónde los van a poner, no han solicitado un permiso. Sabemos que quisieron poner uno en una parte de alta velocidad donde los vehículos no van a alcanzar a pararse”, explicó.
Explicó que en algunos casos las ubicaciones planteadas podrían generar riesgos para peatones o afectar la movilidad, ya que incluso dejarían sin espacio de banqueta a los ciudadanos que transitan por esas zonas.
“Les pedimos nada más que nos pudieran compartir el plan, la estrategia, el proyecto, el alcance y a quién iba a beneficiar, y nunca fue compartido. Entonces van a generar más caos que el que ya existe”, indicó.
El edil también cuestionó que la instalación de estas estructuras se priorice cuando, dijo, aún existe un déficit de unidades en el sistema de transporte público.
“En ese tema de los parabuses yo les diría que primero ya lleguen los camiones, a ver qué hay en los parabuses”, comentó.
Las declaraciones surgen luego de que Mariana Rodríguez afirmara que la meta inicial de instalar 500 parabuses en la zona metropolitana se redujo a 400 debido a que el municipio de Monterrey no autorizó parte de las ubicaciones contempladas, lo que —según dijo— afectaría a los usuarios del transporte que diariamente se trasladan hacia la capital del estado.
“Del plan original, de los 500 que se tenían, se pudieron instalar 400 porque el municipio de Monterrey le cerró las puertas a esta estrategia. Al alcalde no creo que le toque tomar el transporte público, pero a quien va a perjudicar es a la gente, tanto de Monterrey como a quienes transitan por Monterrey”, señaló.
