Vecinos del centro de Monterrey denuncian ruido excesivo por construcciones

Además del ruido, los residentes afirman que las vibraciones provocadas por la maquinaria pesada también han ocasionado daños en viviendas cercanas, así como la acumulación de polvo y residuos provenientes del área de construcción.

Escrito en LOCAL el

Monterrey.- Actualmente, la capital de Nuevo León, Monterrey, vive un auge inmobiliario en el que se han desarrollado más de 50 edificios y hay aproximadamente una veintena más en diversas etapas de construcción.

Esto ha convertido al estado como uno de los mayores líderes en la construcción de rascacielos en México, lo que definitivamente ha impulsado la densificación urbana convirtiendo a la ciudad en un polo de inversión.

Sin embargo, enfrenta además grandes desafíos como el impacto ambiental por uso de materiales, aumento de tráfico, saturación de servicios y el ruido.

Vecinos del centro de Monterrey, ya sea a través de redes sociales o de viva voz, se han manifestado con gran molestia al respecto, y es que el ruido constante proveniente de diversas obras en construcción como la ubicada en el cruce de Aramberri y Félix U. Gómez, en el centro de Monterrey, ha generado inconformidad entre vecinos del sector, quienes aseguran que las labores se extienden durante el día, la noche e incluso la madrugada, provocando problemas de descanso, afectaciones auditivas y molestias que impactan su calidad de vida.

Especialistas señalan que los niveles de ruido permitidos en zonas habitacionales deben mantenerse por debajo de los 55 decibeles durante el día y 50 decibeles por la noche; sin embargo, vecinos del sector aseguran que la maquinaria utilizada en la obra supera estos niveles, generando contaminación auditiva constante.

Además del ruido, los residentes afirman que las vibraciones provocadas por la maquinaria pesada también han ocasionado daños en viviendas cercanas, así como la acumulación de polvo y residuos provenientes del área de construcción.

Durante un recorrido realizado por ABC Noticias, vecinos que radican en esta zona expresaron su preocupación por las afectaciones que, aseguran, se han vuelto parte de su vida diaria. Juan Antonio Martínez, un adulto mayor que ha vivido durante años en su domicilio cercano a la obra, relató que el ruido comienza desde muy temprano y se prolonga durante gran parte del día

“Desde las 4 de la mañana nos despiertan y hasta las 8 o 9 de la noche siguen ahí, y a nosotros nos afecta mucho el ruido porque no dejan dormir por todas las molestias que hacen”, expresó Martínez.

Otros residentes como Gloria Guerrero y Francisco Ortiz, quienes viven en la zona colindante con Santa Lucía, coincidieron en que el problema no se limita únicamente al ruido, sino también al polvo.

“Avientan mucho polvo y hielo seco, por eso no podemos ni comer porque le cae todo a nuestros alimentos y tenemos que comer encerrados en el cuarto ya que nos cae todo, pero como quiera todos los residuos de la obra llegan a la casa”, dijo.

Cabe recordar que el 7 de septiembre de 2022 el Congreso de Nuevo León aprobó modificaciones a la Ley Ambiental estatal para establecer límites más estrictos en la emisión de ruido en zonas habitacionales.

La reforma estableció que el nivel máximo permitido es de 55 decibeles entre las 6:00 y las 22:00 horas, mientras que durante la noche el límite se reduce a 50 decibeles. Para los vecinos resulta inaceptable que, casi cuatro años después de haberse aprobado estas medidas, el problema de la contaminación auditiva continúe.

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