Monterrey.- Los Centros de Desarrollo Infantil (Cendis) donde se detectaron niveles más altos de plomo no se ubican cerca de las empresas, y a los 83 niños que presentaron presencia de este metal en la sangre se les realizará una prueba confirmatoria, así como evaluaciones de neurodesarrollo, reveló Alma Rosa Marroquín, secretaria de Salud del estado.
Este miércoles, la titular de la dependencia estatal reveló que los Cendis con mayores niveles de plomo se encuentran alejados de las zonas industriales.
Marroquín detalló que el análisis geográfico preliminar no mostró una correlación directa entre la ubicación de las industrias y los casos detectados, lo que sugiere que la exposición de los menores podría estar vinculada a factores externos o dinámicas internas de los hogares.
“Pero paradójicamente, los Cendis que identificaron niveles más altos de plomo no estaban cerca de las empresas; entonces hay muchos factores que intervienen en la absorción del plomo: está la vía respiratoria, por supuesto, a través de la boca al consumir alimentos contaminados, bueno, el ambiente, la tierra”.
La titular de la dependencia dijo que los resultados obtenidos en los 83 niños no son concluyentes en esta etapa, ya que se basan en un tamizaje preliminar, ya que son pruebas rápidas realizadas con el apoyo de las familias de los centros.
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A partir de esta semana, se iniciarán los exámenes de sangre para el diagnóstico clínico, junto con evaluaciones de neurodesarrollo mediante la prueba Battelle en la UNEME pediátrica.
“Los resultados aún no son concluyentes porque derivan de una prueba rápida. Necesitamos las pruebas confirmatorias y, a partir de esta semana, realizaremos los análisis de sangre y de neurodesarrollo en la UNEME pediátrica. Estas pruebas se programan porque requieren de dos a tres horas para una evaluación integral, donde se aplicará especialmente la prueba de Batel. Una vez que tengamos los resultados, podremos tomar decisiones sobre los siguientes pasos. El compromiso por identificar niveles de plomo en sangre ha sido una prioridad desde el inicio de la administración, como se vio con la primera encuesta ENSANUT y el seguimiento que se dio en su momento”.
Un estudio preliminar reveló que casi el 80 por ciento de menores evaluados se encuentran en niveles bajos y seguros, mientras que un 21 por ciento requiere que se vigile estrechamente su entorno y solo un 1 por ciento necesita una intervención inmediata.
Las autoridades indicaron que los municipios con mayor nivel de afectación detectada son Monterrey y San Nicolás, donde también se analizará la antigüedad de las viviendas y los materiales de construcción como posibles fuentes de contaminación.
Además de la vía respiratoria, se identificaron factores de riesgo en utensilios de barro vidriado, cosméticos no certificados como labiales de bajo costo y diversos alimentos.
La funcionaria alertó sobre el plomo presente en dulces de tamarindo de marcas conocidas y en las frituras con colorantes rojos intensos que los niños consumen frecuentemente.
También advirtió que la ropa de trabajo de los padres puede transportar partículas de plomo al hogar si se deja en el suelo, exponiendo a los infantes que gatean.
Para proteger a los menores en sus hogares, la Secretaría de Salud recomendó a los padres de familia extremar las medidas de higiene, como el lavado constante de manos antes de preparar alimentos.
Es vital mantener una nutrición adecuada en calcio, hierro y vitamina C, ya que estos elementos actúan como un escudo natural que evita la absorción de metales pesados en el organismo de los niños.
Se aconsejó limpiar las superficies de las viviendas utilizando trapeadores húmedos en lugar de escobas para recoger el polvo sin liberarlo al aire, eliminando así una de las principales vías de ingreso del plomo al cuerpo de los pequeños.
