Monterrey.- La conclusión del Triángulo Norte, distribuidor vial estratégico en el norte del área metropolitana de Monterrey, permitiría atender problemas de movilidad, reducir tiempos de traslado y mejorar la competitividad logística que afectan a ciudadanos e industria, coincidieron los alcaldes de Escobedo y Salinas Victoria.
La obra inició el 1 de junio de 2023 y estaba proyectada para concluir en un año; sin embargo, permanece inconclusa con un avance aproximado del 65 por ciento y en su segunda etapa.
Para finalizarla, aún falta la tercera fase, que requiere alrededor de 240 millones de pesos, recursos que no han sido transferidos por el Gobierno del estado.
El alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, señaló que el proyecto es clave por su ubicación, al conectar la carretera a Laredo, Monclova y el Libramiento Noreste, por donde circula mercancía desde Estados Unidos hacia el centro del país.
“Por ahí confluyen alrededor de 100 mil vehículos diarios. El 50 por ciento corresponde a transporte de carga. El Libramiento Noreste es una vía logística de importancia nacional”, afirmó.
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El retraso ha impactado directamente tanto a la población como al sector productivo. Municipios como Escobedo, Salinas Victoria y El Carmen, que en conjunto suman cerca de medio millón de habitantes, enfrentan traslados más largos, mientras que empresas del corredor industrial como Navistar, Mattel, Prolamsa y Metalsa registran afectaciones en el movimiento de mercancías.
“El distrito industrial y logístico de Escobedo se ve afectado directamente. La tardanza para cruzar este punto genera pérdidas económicas”, señaló Mijes.
En este contexto, el financiamiento del proyecto se ha convertido en un punto de conflicto entre autoridades estatales y municipales. El secretario general de Gobierno, Miguel Flores, aseguró el pasado 24 de marzo que los recursos entregados no han sido debidamente comprobados.
“Se han mandado algunos recursos y no se ha comprobado qué se ha gastado precisamente en esta obra. Estamos esperando los comprobantes para continuar”, declaró.
Mijes rechazó esa versión y afirmó que la comprobación se realizó desde agosto de 2023, asegurando que la documentación se encuentra en la Tesorería estatal.
Además, atribuyó el retraso a la falta de flujo constante de recursos y a posibles factores políticos.
“Los abonos han sido lentos. El Gobernador dio su palabra de financiar la obra, pero no vemos voluntad para terminarla”, expresó.
El proyecto, que inicialmente tenía un costo cercano a 300 millones de pesos, se ha encarecido hasta rondar los 400 millones debido al aumento en materiales, salarios y maquinaria tras casi cuatro años de ejecución.
Ante este panorama, Mijes advirtió que, si el financiamiento no se reactiva en un mes, buscará gestionar un crédito y solicitar apoyo federal a la presidenta Claudia Sheinbaum para concluir la obra.
Por su parte, el alcalde de Salinas Victoria, Raúl Cantú, subrayó el impacto cotidiano para los ciudadanos. “Los traslados son prolongados y el tráfico es caótico. Hay personas que tardan hasta dos horas en ese punto”, indicó.
El munícipe agregó que el proyecto también es clave para el desarrollo económico regional, especialmente en un contexto donde Salinas Victoria se posiciona como punto estratégico del fenómeno de relocalización industrial o nearshoring.
