Monterrey.- En Nuevo León, las temperaturas extremas no sólo elevan el consumo de agua y electricidad; también coinciden, año con año, con un incremento sostenido en los casos de violencia familiar.
Mayo y junio se han convertido al menos en los últimos cinco años en los meses con mayor número de denuncias por este delito, una tendencia que especialistas relacionan con el desgaste emocional, el estrés económico y la irritabilidad provocada por el calor.
Las cifras de la Fiscalía General de Justicia reflejan que, durante los últimos cinco años, los meses con más denuncias han sido justamente mayo y junio.
En 2021 se registraron mil 985 casos en mayo y 2 mil 74 en junio; en 2022 fueron 2 mil 429 y 2 mil 282; para 2023 sumaron mil 884 y mil 990; en 2024 se contabilizaron mil 895 y mil 654; mientras que en 2025 se reportaron mil 759 y mil 805 carpetas de investigación.
La secretaria de las Mujeres, Graciela Buchanan, confirmó que existe una incidencia que tiende a elevarse durante la temporada de calor, aunque aclaró que la estrategia institucional se centra en reforzar vigilancia y atención.
Te podría interesar
“Si bien es cierto que hay una incidencia que tiende a subir en los meses que hay más calor debido a factores como emociones diferenciadas por el clima y el incremento en el consumo de bebidas alcohólicas, no hay una acción diferenciada propiamente en estos meses, sino una mayor observación y vigilancia para darles atención”, señaló la funcionaria.
Buchanan subrayó además que la violencia familiar es actualmente el delito de mayor incidencia a nivel estatal y nacional.
“La violencia familiar es el delito número uno a nivel estatal y nacional. Monitoreamos semanalmente las colonias con mayor incidencia. Los municipios que suelen sobresalir son Monterrey, Juárez, Guadalupe, García, Apodaca y Escobedo”, detalló.
De cara al Mundial 2026, adelantó que ya se refuerzan medidas preventivas. Los psicólogos Felipe Rocha Cruz y Alicia Villanueva coincidieron en que el calor funciona como un detonante adicional.
“Hay un conjunto ahí de factores, por ejemplo, las temperaturas altas, que aquí son muy elevadas; también ya estamos como mitad de año, hay más desgaste emocional y estrés económico”, señaló Rocha Cruz.
Villanueva añadió: “La violencia familiar en estos meses se puede deber a que estamos casi a mitad de año, el calor puede elevar la irritabilidad, pero también llegan cuestiones económicas”.
