Monterrey.- El jueves Monterrey vivió uno de los días más sofocantes del año al registrar una sensación térmica superior a los 47 grados centígrados. Las altas temperaturas hicieron sufrir a personas como Hugo Martínez, un parrillero que trabaja diariamente frente a un asador encendido, y a Sergio Salinas, vendedor de dulces originario de Chiapas, cuyas gomitas incluso terminaron derritiéndose bajo el intenso sol.
Para las 8:00 de la mañana, la temperatura ya rondaba los 30 grados centígrados. Conforme avanzó la jornada, peatones, trabajadores al aire libre y usuarios del transporte público buscaron refugio del calor bajo sombras improvisadas, sombrillas y techos de estaciones.
Las temperaturas alcanzaron los 43 grados centígrados durante la tarde, mientras que la sensación térmica rebasó los 47, de acuerdo con los registros meteorológicos. A pesar de las condiciones extremas, miles de personas continuaron con sus actividades habituales, especialmente quienes desempeñan labores en exteriores.
Frente a los Condominios Constitución, en Monterrey, Hugo Martínez, originario de Hidalgo, enfrentaba una jornada particularmente complicada. Su trabajo como parrillero lo obliga a permanecer durante horas junto a un asador encendido, donde asegura que el ambiente puede sentirse entre cinco y diez grados más caliente.
Hasta el momento, este es el día más caluroso que le ha tocado trabajar, señaló.
“Desde que salí de casa, sentí el calor, era algo muy diferente a los otros días. Sí está muy gacho, ahorita la mexicaneé con un mandil que me ayuda para el calor, pero ahorita lo hago de lejitos porque el calor se siente muy fuerte hoy”, comentó.
En la zona de la Y Griega, Sergio Salinas también resentía los efectos de la onda cálida. El comerciante, procedente de Chiapas, aseguró que el clima regiomontano resulta más intenso debido a la sequedad del ambiente.
Parte de la mercancía que ofrece, principalmente gomitas, comenzó a deformarse por las altas temperaturas. Sin embargo, explicó que la venta de agua aumentó alrededor de un 20 por ciento entre clientes que buscaban refrescarse.
“Allá en Chiapas hace calor, pero es húmedo, y aquí es más seco. Me preparo tomando agua e hidratándome, porque si no, está gacho”, refirió debajo de un toldo que instala por las tardes para protegerse del sol.
Quienes utilizan el transporte público también enfrentaron las condiciones extremas, especialmente en paradas y estaciones con gran afluencia de usuarios.
Ante el intenso calor, personal de Metrorrey distribuyó botellas de agua entre pasajeros y peatones en distintos puntos de la zona metropolitana.
