Monterrey. - La organización RegioPoder advirtió que los problemas relacionados con el abastecimiento de agua, los apagones y el deterioro urbano son señales de que la Zona Metropolitana de Monterrey enfrenta un desafío cada vez mayor para sostener su crecimiento y mantener la calidad de vida de sus habitantes.
En un posicionamiento, la organización señaló que el acelerado desarrollo económico y poblacional de Nuevo León ha convertido al estado en uno de los principales motores del país; sin embargo, consideró que el ritmo de expansión comienza a rebasar la capacidad de planeación y coordinación de las autoridades.
De acuerdo con RegioPoder, la preocupación ciudadana ya no se concentra en un solo tema, sino que abarca la incertidumbre sobre el suministro de agua durante las temporadas de sequía, las fallas eléctricas registradas en periodos de calor extremo y diversos indicadores relacionados con la sostenibilidad urbana y la competitividad de la metrópoli.
"Cuando el ciudadano empieza a preocuparse al mismo tiempo por el agua, los apagones y el deterioro de su calidad de vida, estamos frente a algo más profundo que problemas aislados. Estamos frente a una alerta sobre la forma en que estamos planeando nuestra ciudad", afirmó Andrea García Sierra.
La organización sostuvo que estos problemas no deben abordarse de manera independiente, ya que forman parte de una misma discusión sobre la capacidad de la ciudad para responder al crecimiento económico, industrial y demográfico que ha experimentado en los últimos años.
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Asimismo, planteó interrogantes sobre si la infraestructura actual será suficiente para garantizar el abastecimiento de agua a largo plazo, si la red eléctrica podrá responder a la creciente demanda y si las decisiones que se toman actualmente evitarán que los problemas existentes se conviertan en crisis recurrentes.
RegioPoder destacó que servicios como el agua potable, la energía eléctrica, la movilidad, la calidad del aire y la infraestructura estratégica son sistemas que funcionan a escala metropolitana, por lo que requieren una mayor coordinación entre municipios, organismos operadores y autoridades estatales.
En ese sentido, Juan Carlos Pérez Góngora señaló que el reto ya no es únicamente mantener el crecimiento de Nuevo León, sino fortalecer las instituciones encargadas de planearlo.
"La pregunta ya no es si Nuevo León va a seguir creciendo. La pregunta es si estamos construyendo las instituciones y la coordinación necesarias para sostener ese crecimiento sin comprometer la calidad de vida de quienes viven aquí", expresó.
La organización advirtió que una planeación insuficiente termina trasladando sus costos directamente a la población mediante servicios públicos saturados, mayor incertidumbre, pérdida de tiempo y una creciente percepción de deterioro urbano.
Como antecedente, recordó la crisis hídrica registrada en 2022, la cual evidenció la vulnerabilidad de los servicios esenciales para millones de habitantes, así como los recientes episodios de interrupciones en el suministro eléctrico y otros desafíos que enfrenta la zona metropolitana.
Por ello, RegioPoder hizo un llamado a las autoridades estatales, municipios y organismos responsables de infraestructura para fortalecer los mecanismos de coordinación regional, transparentar los indicadores estratégicos sobre agua y energía y comunicar de manera clara los planes de largo plazo que permitan responder al crecimiento de la entidad.
Finalmente, la organización aseguró que el objetivo no es frenar el desarrollo de Nuevo León, sino garantizar que el crecimiento económico vaya acompañado de una adecuada planeación urbana y de una mejor calidad de vida para la población.
"No se trata de frenar el desarrollo de Nuevo León. Se trata de asegurar que nuestra capacidad para planear, coordinar y construir ciudad crezca al mismo ritmo que nuestra economía. Las ciudades más exitosas no son únicamente las que más crecen, sino aquellas capaces de convertir ese crecimiento en calidad de vida para sus ciudadanos", concluyó RegioPoder.
