Monterrey.- La violencia contra las mujeres en Nuevo León no se detiene. Entre enero y mayo de 2026, fueron asesinadas 27 mujeres en la entidad —20 por homicidio doloso y 7 por feminicidio—, según el Informe de Violencia contra las Mujeres del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), lo que representa un promedio de más de una muerte por semana.
A esas muertes se suman cientos de agresiones que no llegan a ser fatales, pero marcan la vida de las víctimas: golpes, abuso, extorsión y violencia dentro del propio hogar.
El estado figura en los primeros lugares del país en varios de estos delitos, y las organizaciones civiles advierten que las cifras oficiales apenas asoman la superficie de un problema mucho mayor.
“El ver que nuestro estado ocupa el tercer lugar nacional en denuncias por violación y extorsión no puede interpretarse únicamente como un dato estadístico, sino como un reflejo de una realidad en la que miles de mujeres continúan enfrentando graves riesgos para su seguridad, integridad y libertad”, señaló en entrevista para ABC Noticias Sandra Cardona, presidenta de la asociación Voces de Mujeres en Acción.
Foco de agresiones
Aunque en el terreno de la violencia letal la entidad registra algunas de las tasas más bajas del país, aporta el 2.6 por ciento de los feminicidios y el 3.3 por ciento de los homicidios dolosos contabilizados en el ámbito nacional donde sumaron 925 casos en total.
Te podría interesar
La agresión cotidiana que no mata golpea con frecuencia: el estado registró 527 mujeres víctimas de lesiones dolosas en el periodo, más de 100 al mes y más de tres al día.
Para Cardona, ese tipo de violencia confirma que el problema es de fondo: “La violencia sigue siendo un problema estructural que requiere acciones mucho más contundentes”.
En delitos sexuales, Nuevo León acumuló 551 carpetas de investigación por violación simple y equiparada, el tercer lugar nacional detrás del Estado de México (1,125) y la Ciudad de México (944).
El SESNSP no separa el sexo de las víctimas en este delito, en el que se contabilizan tanto hombres como mujeres. La extorsión, donde el informe sí desagrega por sexo, coloca a la entidad en el tercer puesto, con 166 mujeres víctimas, sólo detrás de Ciudad de México (263) y Guanajuato (262).
Cardona subrayó que su avance entre las mujeres revela una violencia que rebasa lo físico: “Demuestra que la violencia de género trasciende el ámbito de la violencia física y sexual, impactando su autonomía económica, emocional y social”.
La mayoría de casos ocurre en el hogar. La violencia familiar sumó 7,308 presuntos delitos entre enero y mayo, el tercer mayor volumen del país, después de Ciudad de México y Estado de México.
Pese al peso de los registros, la activista insistió en que el panorama real es más grave, porque buena parte de los casos nunca se denuncia.
“No todas quieren denunciar y enfrentarse a todo lo que esto representa, porque se sienten muchas veces revictimizadas, ya que existe desconfianza, estigma y miedo. Es así como podemos ver que falta ver las cifras negras, que pueden hacer que estos números se queden muy cortos”, detalló.
Para Cardona, la respuesta no puede quedarse en el registro de los casos: “No basta con registrar los casos; es indispensable fortalecer la prevención, garantizar investigaciones eficaces, sancionar a los responsables y ofrecer atención integral y oportuna a las víctimas”, dijo, y advirtió que muchas mujeres desisten porque “el sistema les falla”.
