Monterrey.- Nuevo León se prepara para enfrentar los próximos días de altas temperaturas con un panorama muy distinto al registrado durante la crisis hídrica de 2022. Gracias a las lluvias que se han presentado durante los últimos meses, las principales presas del estado mantienen niveles favorables de almacenamiento, lo que brinda mayor certidumbre para el abastecimiento de agua durante la temporada de calor.
La entidad se encuentra en el periodo de la canícula, fenómeno climático que suele presentarse entre julio y agosto y que se caracteriza por un incremento en las temperaturas, una disminución de las lluvias y una mayor radiación solar. Estas condiciones suelen provocar un aumento en el consumo de agua y representar un reto para el suministro del recurso.
De acuerdo con el reporte más reciente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa La Boca registra un almacenamiento de 95.69 por ciento de su capacidad, mientras que Cerro Prieto se ubica en 93.38 por ciento. Por su parte, El Cuchillo, el principal embalse que abastece al área metropolitana de Monterrey, mantiene un nivel de 59.57 por ciento, cifras que reflejan un escenario considerablemente más favorable en comparación con años anteriores.
El almacenamiento actual representa una recuperación importante para el sistema hídrico estatal, luego de que hace cuatro años la prolongada sequía obligó a implementar cortes programados de agua en distintos municipios y puso en evidencia la vulnerabilidad del estado ante la escasez del recurso.
Sin embargo, autoridades estatales han reiterado que contar con presas en niveles favorables no significa que deba disminuir el cuidado del agua. Durante la temporada de calor aumenta la evaporación y también la demanda del recurso por parte de la población, por lo que mantener hábitos de consumo responsable sigue siendo fundamental.
Entre las recomendaciones emitidas por las autoridades también destaca evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación, mantenerse hidratado y prestar especial atención a niñas, niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas, al ser los sectores más vulnerables a las altas temperaturas.
Aunque la canícula suele disminuir la presencia de lluvias durante varias semanas, la temporada de ciclones tropicales continúa activa, por lo que aún existe la posibilidad de que se registren precipitaciones que contribuyan a mantener o incluso incrementar los niveles de almacenamiento de las presas del estado.
Las condiciones actuales de los tres principales embalses representan un respiro para Nuevo León en pleno periodo de calor intenso, ya que garantizan una mayor disponibilidad de agua para la población y permiten afrontar las próximas semanas con un escenario mucho más estable que el vivido en años recientes, cuando la escasez marcó la vida cotidiana de miles de familias y obligó a aplicar restricciones en el suministro.
