Canícula exhibe carencias de NL: calor golpea transporte, espacios públicos y trabajadores

Las altas temperaturas desnudan las condiciones precarias con las que la zona metropolitana y sus habitantes enfrentan la temporada en la que alcanzan hasta 40 grados.

La intensidad del sol obliga a transeúntes a utilizar sombrillas para evitar quemaduras
La intensidad del sol obliga a transeúntes a utilizar sombrillas para evitar quemadurasCréditos: Archivo ABC Noticias
Escrito en LOCAL el

Monterrey.- Las altas temperaturas que se han presentado esta última semana con la entrada de la canícula, rondaron los 40 grados Celsius, condiciones que ponen en riesgo a toda la población, obligándolos a tomar diversas mediadas para refrescarse o evitar un golpe de calor.

El problema no solo es para personas que pasean por la calle, sino que en el área metropolitana existen casos donde la necesidad los obliga a trabajar en condiciones que no cualquiera está acostumbrado.

Desde el comerciante ambulante hasta el establecimiento que no cuenta con aire acondicionado, dos caras de un mismo problema; el sol abrazador combinado con las largas extensiones de concreto que se vuelven planchas ardientes es una más de sus complicaciones diarias.

La canícula oficialmente ingresó el pasado 15 de julio y aunque solo van 10 días y le restan aproximadamente 30 a este fenómeno natural, que hasta el momento ha provocado temperaturas máximas que rondan los 35 a 40 grados de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Entre las regiones más calientes de Nuevo León estuvieron el oriente de la entidad donde las temperaturas oscilaron entre los 37 y 40 grados; seguido por el sur del estado que registró entre 35 y 39; y el área metropolitana de Monterrey alcanzó hasta los 37 grados.

Aunque estas mediciones oficiales se registran en zonas bajo la sombra, sin embargo, tanto la sensación térmica como termómetros de vehículos que se quedan bajo los rayos del sol pueden superar los 40 grados.

Dichas temperaturas resaltan las fallas de áreas públicas como plazas de colonias, donde los niños no salen a jugar hasta horarios donde el sol comienza a esconderse evidenciando que el diseño de la infraestructura está pensado desde el punto vista utilitario y no en la comodidad del usuario.

Incluso la falta de aires acondicionados en transportes públicos o en los hogares derivado de los costos de mantenimiento y adquisición de los mismos, provocan que familias nuevoleonesas tengan que buscar un método para refrescarse ante las olas de calor Estos son varios de los problemas que enfrenta la ciudadanía ante las altas temperaturas que se han registrado durante estos primeros días de la canícula en la entidad.

Un mal diseño

Las altas temperaturas registradas en la zona metropolitana de Monterrey han puesto en evidencia las deficiencias del diseño de parte de la infraestructura urbana, especialmente en parabuses y espacios recreativos con mobiliario metálico expuesto al sol.

Durante un recorrido realizado por ABC Noticias se constató que varios parabuses aún presentan bancas deterioradas, poca sombra y superficies metálicas que alcanzan temperaturas elevadas, lo que dificulta su uso, principalmente para personas adultas mayores.

Usuarios señalaron que, ante la falta de protección, deben permanecer de pie o buscar refugio bajo árboles, postes o estructuras cercanas mientras esperan el transporte público.

“Hay bancas que ya están muy mal y hasta parecen que se van a caer. A nosotros, que ya somos personas mayores, nos cuesta mucho trabajo estar parados tanto tiempo. Y las que sí están bien, cuando hace mucho calor no se pueden usar porque se calientan demasiado y uno hasta se puede quemar”, señalo Magdalena Ruiz, usuaria del transporte público.

Aunque algunos municipios ya cuentan con parabuses inteligentes con aire acondicionado y otras amenidades, estos no están disponibles en toda la ciudad.

El uso de metal sin protección térmica también se replica en juegos infantiles y mobiliario de parques, donde las altas temperaturas pueden representar un riesgo para la población.

No descansan ni por el sol

Entre la parrilla, freidoras y los rayos del sol comerciantes ambulantes no descuidan sus labores en la capital de Nuevo León tratando de mitigar el calor por medio de ventiladores o mojándose el cuerpo con regularidad.

Tal es el casó de Diego Trinidad quien se dedica a la venta de churros sobre la Macroplaza y que a pesar del aceite hirviendo a un costado que incrementa la sensación térmica sigue recorriendo las calles para llevar sustento a casa.

“Tuve que comprar el ventilador para soportar el calor porque la fabricación de los churros lleva una temperatura alta y más la sensación de la intemperie no se aguantaría el calor”, explicó Trinidad.

Otro caso similar ocurre en la venta de Hotdogs en la plaza gastronómica o en calles de Barrio Antiguo donde Francisco Rojas relata lo indispensable que es mantenerse hidratado para no volver a sufrir un golpe de calor mientras cocina las salchichas.

“Tratamos de estar bien hidratados con agua fría o con un helado para soportar porque si nos han dado golpes de calor, por eso siempre procuramos estar frescos, pero ya uno está acostumbrado a este calor”, añadió Rojas.

Altagracia Sánchez se echa agua de botellas o de las fuentes que hay en espacios ubicados en el centro de la ciudad para mitigar el calor.

“Yo me traigo agua y me la echo en la cabeza o agarro agua de las fuentes y me la echo porque ¿Cómo te vas a andar aguantando?, tienes que echarte algo para que te refresque la piel”.

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