Monterrey.- Con el amor por su hija como motor para salir adelante, Andrea Bernal y Brandon Fernández encontraron en la venta de fresas con crema y otros productos una manera de reunir recursos para costear las terapias y tratamientos que necesita Hailey, su hija de cuatro años con parálisis cerebral.
El apoyo de clientes y la difusión de su historia en redes sociales han permitido que su emprendimiento continúe creciendo.
Cada tarde, la pareja instala su negocio sobre la calle Nogal y Camino Antiguo a Santa Rosa, en la colonia Los Ébanos, en el municipio de Apodaca, donde de jueves a martes, en un horario de 6:30 de la tarde a 10:30 de la noche, ofrece fresas con crema y otros postres a quienes visitan el lugar.
Con una sonrisa y un trato cercano reciben a cada cliente que se acerca al pequeño puesto.
Mientras preparan cada pedido, Andrea y Brandon han convertido este negocio en una alternativa para obtener ingresos sin dejar de acompañar a su hija durante el proceso de atención médica.
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La decisión de emprender surgió ante la necesidad de contar con un trabajo que les permitiera administrar su tiempo y permanecer al lado de Hailey, quien requiere acudir constantemente a terapias y recibir diferentes tratamientos como parte de su condición.
A diferencia de un empleo con horarios establecidos, la venta de fresas con crema les brinda la posibilidad de organizar sus actividades para acompañar a la menor a sus consultas, sesiones de rehabilitación y demás cuidados que forman parte de su rutina diaria.
Además de convertirse en el principal sustento económico de la familia, el negocio representa una oportunidad para que ambos padres participen de manera directa en el cuidado de su hija, sin tener que separarse de ella durante largas jornadas laborales.
Con el paso de los meses, la historia de la familia comenzó a difundirse a través de redes sociales, donde usuarios compartieron publicaciones sobre el emprendimiento, permitiendo que más personas conocieran su caso y acudieran al negocio para brindar su apoyo mediante la compra de los productos.
La respuesta de la comunidad también se ha visto reflejada en clientes que regresan con frecuencia o recomiendan el negocio a familiares y amigos, convirtiendo el pequeño puesto en un punto de encuentro para quienes buscan apoyar la causa mientras disfrutan de un postre.
Las jornadas de trabajo comienzan varias horas antes de abrir al público. La preparación de los ingredientes, el acomodo del puesto y la organización de los productos forman parte de las actividades diarias que realiza la pareja antes de iniciar las ventas.
Cada vaso de fresas con crema representa un ingreso que contribuye a solventar los gastos relacionados con las terapias, tratamientos médicos, consultas y demás necesidades que implica la atención de Hailey.
Aunque el objetivo principal es continuar reuniendo recursos para la atención de su hija, Andrea y Brandon también encontraron en este emprendimiento la posibilidad de pasar más tiempo con ella y acompañarla en cada etapa de su desarrollo.
Mientras atienden a los clientes durante las noches en Apodaca, la pareja mantiene la esperanza de seguir fortaleciendo su negocio para continuar cubriendo los gastos que requiere Hailey, demostrando que detrás de cada venta existe el esfuerzo cotidiano de unos padres que buscan brindar una mejor calidad de vida a su hija.
