Monterrey.- Con comida, música, bebidas y un ambiente para convivir con familiares o amigos, cantinas tradicionales regias continúan recibiendo a miles de clientes, pese al paso de los años.
Varios establecimientos cuentan con más de medio siglo de historia y a través de las décadas han realizado adecuaciones para adaptarse a nuevas generaciones, pero sin perder su esencia.
Tal es el caso de la cantina La Constancia, ubicada en el cruce de las calles Santiago Tapia y Manuel Doblado, en Monterrey, uno de los negocios tradicionales que ha logrado mantenerse vigente gracias a la combinación de su historia, gastronomía y ambiente que ofrece a sus visitantes desde hace más de 24 años, señaló César Hernández, encargado de la administración del establecimiento.
"Siempre buscamos brindarles la oportunidad de venir a comer y disfrutar de un buen momento. La mayoría de las veces recibimos muy buenos comentarios por parte de la gente y eso nos enorgullece, que les guste este lugar y que quienes nos visitan se sientan como en casa".
Entre las especialidades del lugar están el asado de puerco, cortadillo, hígado encebollado y costillas de res al horno, uno de los platillos más solicitados.
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Por otro lado, el Salón Pezina, ubicado sobre las calles Arteaga y Antonio Coello, mantiene viva una historia desde 1947. Actualmente es dirigido por la señora Irma Pezina, hija de Julián Pezina, quien hace casi ocho décadas lo fundó.
En este establecimiento se sirven diversos platillos, aunque el más reconocido es el asado de puerco.
Además de su oferta gastronómica, el lugar es conocido por ofrecer cerveza fría, servicio cálido, ambiente tradicional, limpio y bien conservado.
Entre sus principales atractivos también destaca una rockola con una amplia variedad de canciones, que mantiene el estilo clásico que ha caracterizado al salón por décadas.
