Monterrey.- En 2018, rentar un departamento en Monterrey costaba alrededor de 2,300 pesos más que el salario promedio de un trabajador en Nuevo León.
Hoy esa diferencia creció a casi 3,800 pesos: la renta de un departamento de referencia ya no solo iguala un sueldo mensual completo, lo rebasa.
La renta de un departamento de dos recámaras pasó de 14,969 a 25,527 pesos mensuales entre noviembre de 2018 y mayo de 2026, un incremento de 70%, según el Índice de Venta y Renta de Inmuebles24.
En el mismo periodo, el salario promedio registrado ante el IMSS en el estado subió en proporción similar, de un estimado de 12,600 pesos a 21,714 pesos, un avance de 72%.
Ambos indicadores crecieron casi a la par, pero como la renta arrancaba con la ventaja, la brecha entre los dos se amplió en pesos absolutos.
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El mismo ejercicio con un departamento de tres recámaras arroja una renta de 36,824 pesos, casi 15,000 pesos por encima del salario promedio.
En lo que va de 2026 el precio de la unidad de referencia creció apenas 1.5%, un punto por debajo de la inflación del periodo, la única señal de freno en un alza que, vista en conjunto, acumula siete años y medio de subidas constantes.
La cifra de 25,527 pesos corresponde al cierre de mayo de 2026 para el conjunto de Monterrey. El desglose por alcaldía se mide con un corte distinto: un comparativo a dos años, entre marzo de 2024 y marzo de 2026, que permite ver la diferencia entre municipios.
San Nicolás de los Garza registró ahí el mayor incremento de la zona metropolitana, con la renta subiendo de 12,974 a 17,104 pesos mensuales, un alza de 32%.
Le siguen Apodaca, con 25%, y Guadalupe, con 22%. Monterrey y Santa Catarina crecieron 13% en el mismo lapso. San Pedro Garza García tuvo el menor aumento porcentual, 7%, pero conserva la renta más cara de la zona metropolitana, con un promedio de 29,515 pesos al cierre de marzo de 2026.
Detrás del alza
Nuevo León captó un incremento de 73% en inversión extranjera directa durante 2025, según cifras de la Secretaría de Economía, y opera más de 142 parques industriales en sectores como el automotriz, el aeroespacial y el de electrodomésticos.
Para Julio César Mendoza, gerente comercial de Inmuebles24, ese dinamismo explica buena parte de la presión sobre la vivienda: “El crecimiento industrial y la atracción de talento continúan presionando la demanda de vivienda.
Los municipios con mayor cercanía a parques industriales y vías de conectividad seguirán registrando incrementos, aunque con ritmos diferenciados”.
Óscar Cortés, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios en Monterrey, apunta a un mecanismo distinto:
“La renta sigue subiendo y va aparejado con el tema de la escasez de vivienda en la misma área donde se realiza la actividad principal”.
Cortés añadió que parte de la demanda proviene de compradores que adquieren una vivienda en municipios alejados y la ponen en renta, para después rentar ellos mismos cerca de donde trabajan o llevan su vida diaria.
Más inquilinos que propietarios
El alza en las rentas coincide con un cambio en la forma en que los regiomontanos habitan la ciudad. Santiago Morales Prado, fundador y director de la plataforma Morada Uno, lo resume así: “En áreas metropolitanas como Monterrey estamos viendo porcentajes arriba del 40%.
De cada 10 viviendas, cuatro ya se están rentando y esta tendencia seguirá acelerándose”.
El directivo comparó la cifra con la de economías desarrolladas: en Estados Unidos, Canadá y países europeos, la vivienda en renta ronda el 30% del mercado, un umbral que Nuevo León ya superó.
Ese cambio estructural corre en paralelo a otro fenómeno: la desaceleración de la compraventa. Asesores inmobiliarios reportan operaciones más lentas frente a los precios de venta, lo que empuja a más familias jóvenes hacia el arrendamiento como su opción más viable de vivienda cerca de sus centros de trabajo o estudio.
El peso en el bolsillo
En los municipios más industriales, la presión es mayor. Una renta como la de Apodaca (19,257 pesos) o San Nicolás (17,104 pesos) absorbe entre 78% y casi 90% del salario promedio en el estado, un margen que deja poco espacio para otros gastos.
La combinación de dos o más ingresos por hogar, o compartir vivienda entre varias personas, se volvió la salida más común para costear la renta.
Inmuebles24 registró, además, un crecimiento de 20% en los avisos de renta de departamentos publicados en los últimos doce meses, y de 6% solo en el último mes, señal de que la oferta también responde a la magnitud de la demanda que atraviesa la ciudad.
