Monterrey.- Dos semanas sin luz acumulan vecinos de un edificio en el centro de Monterrey, ubicado en Aramberri y Joaquín Garza Leal, luego de que un camión de una empresa de paquetería derribara cables y un poste de madera, dejándolos sin servicio eléctrico.
La situación ha obligado a los habitantes de los departamentos de la parte superior a buscar alternativas de estancia mientras se restablece el suministro.
Quienes tienen familiares en la ciudad han tenido que trasladarse temporalmente a sus casas, mientras que otros residentes, incluidos algunos con niños pequeños, han tenido que pagar hoteles por su propia cuenta durante estas dos semanas.
“Hay unos vecinos que están pagando hoteles desde hace dos semanas porque no tienen familia en la ciudad y tienen un niño chiquito.
“Nosotros tuvimos que hacer el gasto de comprar un generador de luz que usa gasolina y, aun así, se gasta mucho dinero en estarle echando la gasolina, que no está nada barata”, explicó una vecina del lugar.
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La afectada reportó que en su departamento gastaron casi 10 mil pesos en la compra de una planta de luz, además de alrededor de 5 mil pesos en combustible, para utilizarla únicamente con el refrigerador o los ventiladores durante la noche.
A pesar de que las mufas y los medidores ya fueron reconstruidos tras el accidente, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) les exige modificar la instalación para que los medidores salgan a través de una sola mufa, lo que ha retrasado la restauración del suministro.
“Nadie nos había dicho eso, ni siquiera cuando vino CFE a checar todo después del accidente”, comentaron los vecinos.
Los encargados de los negocios de la planta baja también advirtieron que el poste de madera que fue sustituido no ha sido retirado por completo, pues la base permanece en el suelo, con el riesgo de provocar tropiezos a los peatones o daños mayores si alguien cae sobre ella.
El incidente ocurrió cuando el camión circulaba por Garza Leal y, al realizar la vuelta en Aramberri, la caja alcanzó unos cables, provocando que un poste de madera y las mufas fueran derribados.
Aunque el conductor de la unidad huyó del lugar, los residentes de la zona acudieron a reclamar a las oficinas de la empresa, la cual aseguró que se hará responsable.
