Monterrey.- La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León solicitará al Gobierno federal que determine y, en su caso, aplique las sanciones correspondientes a la Refinería de Pemex en Cadereyta por los malos olores que se han percibido durante las últimas semanas en distintos puntos del área metropolitana de Monterrey.
El titular de la dependencia estatal, Raúl Lozano, señaló que los recorridos de inspección y vigilancia permitieron identificar que los olores reportados por ciudadanos están relacionados con procesos derivados de la operación de la refinería, aunque aclaró que estos episodios no representaron un deterioro en los indicadores de calidad del aire.
El funcionario adelantó que este viernes viajará a la Ciudad de México para abordar el problema con autoridades federales, entre ellas representantes de Petróleos Mexicanos y de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
La intención, explicó, es entregar los estudios y análisis realizados por la Secretaría de Medio Ambiente durante los recorridos efectuados, además de los testimonios y registros recopilados a partir de los reportes ciudadanos.
“Lo que vamos a hacer es acudir con las autoridades federales para que atiendan de manera inmediata esta eventualidad que está presentándose en estos últimos días en la zona metropolitana de Monterrey y puedan tener las medidas urgentes para solucionar este problema en los municipios que han estado reportando este tipo de olores”, señaló Lozano.
La ASEA es la autoridad encargada de atender los asuntos relacionados con riesgos, seguridad y posibles sanciones dentro del sector de hidrocarburos y energía, por lo que será esa instancia la que determine las medidas que deberán implementarse.
El secretario estatal indicó que la prioridad es que se corrija el problema, para posteriormente establecer las responsabilidades que correspondan.
“Lo primero que esperaríamos es que ajusten, que solucionen esto, que es lo que está provocando este tipo de olores y que ellos, como autoridad competente, ya puedan tener una determinación de qué es lo que sigue”, explicó.
De acuerdo con los análisis realizados por la dependencia estatal, los olores se han percibido principalmente durante las noches y tendrían su origen en la zona de la refinería de Cadereyta.
La dispersión de estos compuestos estaría relacionada con las corrientes de aire que parten de ese municipio y posteriormente avanzan hacia Juárez y Guadalupe, para después alcanzar sectores de Monterrey, Escobedo y finalmente dirigirse hacia la zona de la Sierra de García.
Entre los olores identificados por habitantes se encuentran los relacionados con gas, amoniaco y azufre, aunque el funcionario insistió en que su presencia no significó un aumento en los niveles registrados por el Sistema Integral de Monitoreo Ambiental.
Lozano explicó que la percepción de los malos olores y la calidad del aire son fenómenos distintos, debido a que los compuestos responsables del olor pueden encontrarse en concentraciones que no necesariamente representan un incremento de los contaminantes criterio que mide la red de monitoreo.
La Secretaría de Medio Ambiente llevará la información recopilada ante las autoridades federales, mientras se espera que Pemex determine las causas específicas de las emisiones y adopte las medidas necesarias para evitar que los episodios continúen.
