Monterrey.- Con el regreso a clases también aumenta la actividad digital de estudiantes, familias y docentes, desde compras por internet y trámites escolares hasta el uso cotidiano de plataformas educativas, situación que puede ser aprovechada por ciberdelincuentes para cometer fraudes y robar información.
Especialistas de SCILabs de Scitum advirtieron que el sector educativo enfrenta un nivel creciente de riesgo en materia de ciberseguridad. Durante el primer semestre de 2026, fue el tercer sector más afectado por brechas de información y ocupó el octavo lugar en ataques de ransomware en Latinoamérica.
Las amenazas pueden presentarse de diferentes maneras, por medio de correos y mensajes fraudulentos que aparenten ser de instituciones educativas, cuya intención es tener acceso para instalar algún software malicioso.
También es oportuno tener precaución con las conexiones gratuitas a Wi-Fi, donde los atacantes pueden aprovecharse para obtener contraseñas, mensajes, entre otros datos personales. Por medio del phishing, las personas pueden engañar a los usuarios para que les permitan entrar a plataformas como Classroom o Google y así hacerse pasar por profesores o personal administrativo de los planteles educativos.
Asimismo, existen sitios web falsos en los que aparentemente podrían hacerse compras de útiles escolares, uniformes o algo relacionado.
Otro factor a considerar es compartir información extra en redes sociales, como la foto del primer día de clases. En dicha imagen puede filtrarse el nombre de la escuela, el itinerario de los estudiantes o la ruta de transporte que utilizan.
Por estos posibles escenarios que ponen en riesgo la integridad de las familias, Murena Lavín, coordinadora de SCILabs de Scitum TELMEX, recomendó a los padres de familia asegurarse de proteger su vida digital; mantener buenos hábitos y revisarlos tal como los padres de familia lo hacen con la mochila de sus hijos.
Una buena práctica es la verificación de los sitios web. Revisar siempre la dirección y el dominio de los correos. También, evitar caer en aquellas promociones o descuentos con carácter de urgencia.
En este sentido, es primordial no compartir información personal o académica en espacios públicos o en diferentes plataformas sociales de internet. Por ejemplo, las fotografías y los datos bancarios. A su vez, se puede aprovechar la tecnología para difuminar o tapar los rostros de los menores en las imágenes e incluso, si aparecen vehículos, también se pueden ocultar las placas.
Se aconseja activar la autenticación multifactorial en los mensajes electrónicos y, a su vez, descargar las aplicaciones solo desde tiendas verificadas. Respecto a las actualizaciones de los dispositivos móviles, podría resultar beneficioso mantener la activación de los antivirus.
