Estado de México.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) emitió un comunicado oficial este jueves para rechazar de manera contundente las recientes afirmaciones publicadas por la cadena internacional CNN.
El organismo autónomo desmintió la versión de dicho medio de comunicación, la cual aseguraba que la autoridad estatal había confirmado que "un artefacto explosivo había sido oculto dentro del vehículo" involucrado en los hechos bajo investigación.
Estado de la investigación
La Fiscalía aclaró que mantiene una indagatoria abierta y en curso respecto a los sucesos acontecidos el pasado 28 de marzo de 2026. Sobre dicho incidente, la institución precisó los siguientes puntos:
- Víctimas: Se tiene registro de dos personas fallecidas derivado de estos hechos.
- Causas: Hasta el momento, los peritajes no han arrojado una conclusión definitiva sobre las causas y circunstancias exactas que propiciaron el deceso de las víctimas.
Postura oficial
A través de la Dirección General de Comunicación Social, la Fiscalía de Edoméx subrayó que no ha validado la hipótesis del explosivo difundida por CNN, calificando tales aseveraciones como incorrectas.
La institución reiteró su compromiso con la transparencia y la veracidad de la información, señalando que cualquier avance oficial será comunicado únicamente a través de sus canales institucionales conforme avancen las diligencias legales.
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Con este desmentido, la autoridad estatal busca frenar las especulaciones sobre el uso de explosivos, mientras los servicios periciales continúan trabajando para esclarecer la naturaleza del incidente ocurrido hace casi dos meses.
En otros hechos, la DEA advierte sobre el caso Rocha Moya: 'Es solo el comienzo de lo que viene para México'
El titular de la DEA, Terrance Cole, advirtió que las investigaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, son "solo el comienzo" de una ofensiva mayor contra la corrupción institucional en México.
La agencia estadounidense sostiene que los vínculos entre funcionarios y el crimen organizado son responsables directos de la crisis de seguridad y salud pública en Estados Unidos, facilitando la distribución de fentanilo.
Cole fue enfático al señalar que quienes auxilian a los cárteles son corresponsables de las muertes por sobredosis en territorio estadounidense.
Esta postura marca una nueva etapa de tensión bilateral, pues la estrategia de la DEA ya no se limita a detener líderes operativos, sino a desarticular la estructura política que les brinda protección.
El caso Rocha Moya se perfila como el primer eslabón de una red de investigaciones de alto alcance que busca imponer una política de "tolerancia cero" ante nexos ilícitos en el servicio público.
