Sinaloa.- Gerardo Mérida Sánchez, quien fuera titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sinaloa, obtuvo una suspensión de plano.
Este recurso legal frena, por el momento, cualquier intento de extradición hacia los Estados Unidos, donde una Corte de Nueva York lo reclama por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
El exfuncionario, un general de división en retiro, es uno de los diez perfiles señalados recientemente por el Departamento de Justicia de EU como parte de una red de protección institucional por parte de la delincuencia organizada.
Detalles de la acusación y el recurso legal
De acuerdo con las investigaciones estadounidenses, Mérida Sánchez habría recibido sobornos mensuales de 100 mil pesos a cambio de facilitar el tráfico de drogas y alertar sobre operativos en laboratorios clandestinos durante su gestión en Sinaloa (2023-2024).
El amparo: Bajo el expediente 539/2026, el juez Rafael Linares Rivera concedió la suspensión basándose en el artículo 126 de la Ley de Amparo.
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Situación actual: La medida cautelar obliga a que Mérida Sánchez permanezca a disposición del juzgado de distrito únicamente en lo que respecta a su libertad personal, impidiendo su traslado forzoso a territorio extranjero mientras se resuelve el juicio de garantías.
Audiencia: El Poder Judicial ha fijado el próximo 1 de junio para la audiencia constitucional donde se determinará si la suspensión se mantiene de forma definitiva.
Este movimiento legal ocurre en un clima de alta tensión entre México y Estados Unidos, tras las declaraciones de fiscales estadounidenses que advierten sobre una lista más amplia de funcionarios vinculados al crimen organizado.
En otros hechos, realizan carne asada en el Ayuntamiento de Culiacán para celebrar la salida de Rubén Rocha Moya
El pasado 5 de abril, con el evento "Carnita asada por la paz, la libertad y la esperanza", ciudadanos de Culiacán celebraron en el Ayuntamiento la salida de Rubén Rocha Moya. Impulsada por el chef Miguel Taniyama, la parrillada masiva surgió tras los señalamientos de Estados Unidos que vinculan al exgobernador con el narcotráfico.
Más que un festejo, el encuentro fue una protesta pacífica para exigir justicia, el cese de la violencia y la reconstrucción del tejido social. Los asistentes transformaron el hartazgo por la inseguridad en un mensaje de unidad, viendo el cambio de mando como una oportunidad para recuperar la estabilidad.
