Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) exhibió de manera detallada el complejo modus operandi financiero utilizado por la red criminal conocida como "El Caballito".
El titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, Ulises Lara, informó en conferencia de prensa que este grupo delictivo ejecutó un desfalco fiscal que asciende a más de 12 mil millones de pesos.
De acuerdo con el desglose del Ministerio Público Federal, la organización criminal mantenía operaciones activas en seis entidades clave del país: Tlaxcala, Jalisco, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Quintana Roo.
El esquema del fraude; simulación y facturas
El fiscal especial explicó que la red "El Caballito" funcionaba mediante una sofisticada estructura de ingeniería fiscal y corporativa, diseñada específicamente para permitir a firmas comerciales legítimas evadir sus obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El modus operandi constaba de las siguientes etapas delictivas:
- Diseño e infraestructura: Un grupo de personas físicas diseñaba y comercializaba mecanismos de evasión fiscal agresiva, ofreciendo a empresas reales la emisión de facturas por operaciones inexistentes o simuladas.
- Constitución de fachadas: Tras consolidar los sistemas y establecer un área de servicio al cliente para captar "compradores", los operadores constituían empresas fantasma o fachadas para dar soporte legal a los comprobantes.
- Deducciones e inyección de flujos: Las empresas reales aplicaban deducciones presuntamente legítimas basadas en los comprobantes apócrifos. Posteriormente, el dinero regresaba al esquema criminal para ser distribuido.
- Uso de Asociaciones Civiles: El esquema utilizaba una marca para vender servicios de planeación laboral y outsourcing, triangulando los recursos a través de una asociación civil que justificaba la salida del efectivo mediante simulación de honorarios.
Evasión del ISR y pagos irregulares de nómina
Finalmente, las autoridades detallaron que el dinero obtenido mediante la venta de facturas e inyecciones de capital ilegal servía para pagar las nóminas de los trabajadores de los clientes implicados.
Te podría interesar
El beneficio principal para las empresas consistía en que, mediante este esquema simulado, lograban omitir por completo el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) corporativo, al tiempo que realizaban los pagos de sueldos utilizando retenciones de ISR de los empleados que nunca eran reportadas o enteradas a la Tesorería de la Federación.
