Ciudad de México.- La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó este 23 de junio de 2026 que dos zonas de baja presión se encuentran en proceso de fortalecimiento en el océano Pacífico, frente a costas mexicanas, con potencial de desarrollo ciclónico en los próximos días.
De acuerdo con el reporte más reciente del organismo, uno de estos sistemas se ubica al suroeste de Jalisco y Colima y está asociado a la onda tropical número 8. Actualmente presenta un 40% de probabilidad de evolucionar a ciclón tropical tanto en las próximas 48 horas como en un periodo de siete días.
Conagua precisó que esta zona se localiza aproximadamente a 660 kilómetros al suroeste de Playa Pérula, Jalisco, y se desplaza hacia el oeste-noroeste a una velocidad estimada entre 16 y 24 kilómetros por hora.
De forma paralela, se prevé la posible formación de una segunda zona de baja presión en la misma región del Pacífico, también frente a Jalisco y Colima, la cual mantiene un 40% de probabilidad de desarrollo ciclónico en un plazo de siete días.
Ante la cercanía de ambos sistemas, ha surgido la duda sobre la posibilidad del llamado efecto Fujiwhara, un fenómeno meteorológico que ocurre cuando dos ciclones tropicales interactúan al acercarse.
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Sin embargo, hasta el momento Conagua no ha informado condiciones que indiquen la presencia o probabilidad de este fenómeno entre los sistemas en vigilancia, aunque mantiene su monitoreo constante sobre su evolución y posible trayectoria.
En lo que va de la temporada de huracanes 2026 en el Pacífico, se han formado ya tres tormentas tropicales: Amanda, Boris y Cristina. Para este año, las autoridades meteorológicas estiman entre 18 y 21 ciclones tropicales, de los cuales entre cuatro y cinco podrían alcanzar categorías mayores de huracán.
¿Qué es el efecto Fujiwhara?
El efecto Fujiwhara, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC), ocurre cuando dos ciclones giran en la misma dirección y se acercan lo suficiente como para interactuar, orbitando alrededor de un punto común. Si uno es más fuerte, puede absorber al más débil; si tienen intensidades similares, pueden girar entre sí o incluso fusionarse.
Este fenómeno fue descrito por el meteorólogo japonés Sakuhei Fujiwhara en la década de 1920, tras el estudio de tifones en el Pacífico occidental.
