Ciudad de México.- Claudia Sheinbaum, se solidarizó esta mañana con Venezuela e informó que este jueves México enviara un equipo de rescatistas y de personal de sanidad para ayudar en ese país tras los sismo de 7.2 y 7.5 que se registraron este miércoles.
De acuerdo con Sheinbaum, este mismo jueves se evaluará junto con las autoridades de Venezuela si se requiere más personal del que llegará este jueves.
“Nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela, el día de hoy sale un equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional de rescatistas y personal de sanidad para llegar a Venezuela y, una vez instalados ahí y habiendo hablado con las autoridades determinaremos mañana mismo personal adicional que se requiera para poder ayudar siempre a los pueblos que lo necesitan”, dijo.
Entre la ayuda que se mandará a Venezuela se encuentran equipos de binomios caninos, los cuales son necesarios para el rescate de personas entre los escombros.
Hasta ahora, Sheinbaum informó que no hay algún mexicano herido o fallecido, entre las víctimas de este sismo en Venezuela, esto de acuerdo con la embajada de México en aquel país.
Te podría interesar
Las declaraciones de Sheinbaum fueron hechas durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, pero fue durante la noche de este miércoles, cuando se pronunció a través de redes sociales para mandar un mensaje de solidaridad al pueblo venezolano, en el que habló de la instrucción que dio a su gobierno de preparar la ayuda necesaria para aquel país.
¿Cuántos muertos han dejado los sismos en Venezuela?
Los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurridos han dejado, hasta primeras horas del miércoles dejaban al menos 164 fallecidos y 971 heridos.
Para este jueves, la ciudad de Caracas despertó entre escombros de edificios y restos de materiales que se desprendieron de cientos de inmuebles durante los dos fuertes terremotos.
Los capitalinos pasaron en cuestión de horas del temor a las réplicas en medio de la noche, que obligaron a centenares de personas a pernoctar en las calles, a la realidad de una ciudad golpeada anímicamente por la magnitud de la emergencia y las marcas de los sacudones en las fachadas.
Es evidente el temor, la ansiedad de las personas por abastecerse de alimentos y comprar combustibles, lo que dejaba largas filas en algunos comercios.
También, en medio de la emergencia salió a flote la solidaridad, así por ejemplo, el dueño de un local de comida que sufrió daños en su fachada con vidrios rotos ofreció refrigerios a los periodistas y funcionarios públicos.
