Nueva York.- El dólar estadounidense comenzó el 2026 con una tendencia al alza este viernes, rompiendo con la racha negativa que marcó el año anterior, cuando registró una caída de más del 9 por ciento. Este fortalecimiento inicial ocurre en un mercado con volumen de operaciones reducido debido al cierre de las plazas financieras en Japón y China. El repunte se produce en un clima de expectación ante una semana cargada de datos económicos fundamentales, especialmente el informe de nóminas no agrícolas que se publicará el próximo viernes, el cual será determinante para definir el rumbo de las tasas de interés.
Durante el 2025, el billete verde se vio afectado por la reducción de las brechas en las tasas de interés con otras economías, la preocupación por la salud fiscal de Estados Unidos y las tensiones derivadas de una guerra comercial global. El índice dólar, que mide la moneda frente a una canasta de divisas internacionales, subió un 0.24 por ciento para situarse en 98.48 unidades. Por su parte, el euro retrocedió un 0.25 por ciento tras conocerse que la actividad manufacturera en la eurozona cerró diciembre en su nivel más débil de los últimos nueve meses, lo que frenó su avance tras haber crecido un 13 por ciento el año pasado.
Un factor de incertidumbre que los mercados vigilan de cerca es el relevo en la presidencia de la Reserva Federal (Fed), dado que el mandato de Jerome Powell concluye en mayo. El presidente Donald Trump ha manifestado que anunciará a su sucesor este mismo mes, y los analistas esperan que el elegido sea alguien a favor de recortes de tasas más agresivos. Actualmente, los operadores financieros están descontando dos reducciones de tasas para este año, mientras que el organismo central, notablemente dividido, solo ha proyectado una. Esta falta de consenso genera un entorno de cautela entre los inversionistas globales.
En otros mercados de divisas, el yen japonés se debilitó un 0.16 por ciento frente al dólar, manteniéndose cerca de sus mínimos de diez meses, lo que ha reavivado las sospechas sobre una posible intervención del Banco de Japón para sostener su moneda. Mientras tanto, la libra esterlina también mostró un ligero retroceso tras haber tenido en 2025 su mejor año desde 2017. En el sector de los activos digitales, el bitcoin inició el año con optimismo, registrando una ganancia del 1.64 por ciento para cotizar cerca de los 89,741 dólares, reflejando el apetito por el riesgo en este arranque de ciclo financiero.
