Monterrey, con potencial como epicentro de la electromovilidad

En medio del auge de los autos eléctricos en México y la creciente demanda de cargadores públicos, un proyecto ambicioso toma forma en la capital regia

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EN 2026, VEMO, empresa mexicana especializada en infraestructura de carga y movilidad sustentable, lanzará un proyecto para electrificar el transporte corporativo y privado en el norte del país, donde Monterrey jugará un papel clave. La iniciativa incluye una red de electrolineras inteligentes, que la firma denomina Super Charging Hubs, así como servicios de gestión energética y flotas eléctricas.

“Monterrey tiene todas las condiciones para convertirse en el epicentro de la movilidad eléctrica en México: liderazgo industrial, consumo energético elevado, una cultura empresarial fuerte y una ciudadanía con alto poder adquisitivo y conciencia ambiental creciente”, afirma Constantino Rodríguez, head of commercial de la firma. “Nuestro objetivo es que Nuevo León sea el modelo de transición que después pueda replicarse hacia otras regiones”.
Monterrey es una de las ciudades con más ventas de autos eléctricos del país, señala, y por ello la compañía ha puesto los ojos en esta urbe. 

Según el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) del INEGI, Nuevo León registró en septiembre (dato más reciente) la venta de 155 autos eléctricos, 80 híbridos plugin y 1,048 unidades híbridas, cifras sólo superadas por el Estado de México y la Ciudad de México.

El objetivo, dice Rodríguez, es instalar sus electrolineras inteligentes en el primer trimestre del año. “Quisiéramos que fuera previo al arranque del Mundial de Futbol”.

El ejecutivo asegura en entrevista que sus Super Charging Hubs ofrecerán carga rápida de corriente continua (nivel 3) en menos de una hora, así como infraestructura con amenidades (cafetería, baños, áreas para descansar) y escalabilidad para atender vehículos particulares y comerciales ligeros, similares a los que ya opera en la Ciudad de México.

La infraestructura debe alcanzar el ritmo
El salto que ha experimentado la venta de vehículos eléctricos e híbridos conectables en México alimenta la lógica de VEMO.

Según la EMA (Electro Movilidad Asociación), sólo durante el tercer trimestre del presente año las ventas de vehículos eléctricos (VE), híbridos conectables (PHEV) y eléctricos de rango extendido (REEV) crecieron casi 50% respecto al mismo periodo del año anterior, con 24,498 unidades comercializadas en el lapso.

En el acumulado de enero a septiembre la suma fue de 68,321 unidades, casi la misma cantidad de todo el 2024, cuando se alcanzaron 69,713.

Sin embargo, la demanda de vehículos supera con creces la red pública de recarga en el país. Mientras las ventas escalan cerca del 50% interanual, los conectores públicos crecen alrededor de 20% anual, lo que genera una carrera para cerrar la brecha.

A principios de 2025, el país contaba con poco más de 47,000 puntos de recarga, según análisis sectoriales; la mayor parte correspondiente a instalaciones privadas y residenciales. Mientras, las estaciones de recarga de alta potencia siguen concentradas en zonas urbanas y corredores estratégicos. Según EMA, al cierre de septiembre, ya eran 50,255 cargadores.
la ecuación de la carga

Para VEMO y otros operadores, el dilema central es lograr que las estaciones públicas de carga sean rentables. En dicho reto influyen factores como el crecimiento de la flota eléctrica, el nivel de uso de la red actual, la coordinación con los municipios para disponer de espacios y la capacidad eléctrica que debe proveer la CFE. A ello se suma la necesidad de que los operadores diseñen modelos atractivos para los usuarios.

El objetivo de VEMO, dice Rodríguez, es resolver mucho de la ecuación: identificar clientes concretos (flotas, plataformas de movilidad, centros comerciales) y ubicar las estaciones de recarga donde la utilización sea alta. 

El Gobierno federal anunció un plan de fortalecimiento de la transmisión eléctrica del 2025–2030 que incluye 275 nuevas líneas y 524 obras en subestaciones, con inversiones por más de $8,000 millones de dólares.

Esta expansión es parte del reto de absorber picos de demanda derivados del despliegue masivo de carga pública y flotas eléctricas.

VEMO prevé desplegar hubs de alto estándar que permitan escalabilidad. En la CDMX inauguró recientemente el hub más grande del país, con 104 conectores y 6.2 MW de capacidad, sumando así más de 1,200 conectores en su red nacional, con presencia en 18 estados. 

La empresa anunció recientemente una inversión de $1,500 millones de dólares para los próximos cinco años en diversas iniciativas de movilidad limpia, que incluyen desde infraestructura de recarga hasta plataformas tecnológicas y flotas. Su plan es alcanzar 23,000 conectores y alrededor de 55,000 vehículos asociados hacia el 2030. 

Nuevo León, un imán difícil de ignorar

VEMO llega al estado gracias a sus muchos atractivos. “Es un epicentro industrial, con poder adquisitivo alto y la electromovilidad está en el mindset de su población. Además, el estado sigue siendo un foco claro del nearshoring”, dice Rodríguez.

Pero la oportunidad también trae retos: la red eléctrica local debe coordinar obras con la CFE y la iniciativa privada para evitar cuellos de botella de capacidad. 

Además, las presiones arancelarias de Estados Unidos podrían afectar la competitividad de modelos eléctricos, en particular los asiáticos, que han ayudado a popularizar este tipo de unidades.

A ello se agregan desafíos como la adopción de flotas de última milla o taxis eléctricos, que exige soluciones integrales (operación, mantenimiento y financiación), no sólo postes de carga.

“Falta impulso al transporte de carga eléctrico y una mejor organización con el transporte público”, admite Constantino Rodríguez.

También está la decisión de compra del usuario, su confianza en las redes de carga y la versatilidad de las mismas. “Espacios con infraestructura y amenidades para que la gente vaya y tal vez con cosas qué hacer alrededor”. 

Aún tenemos mucho camino por recorrer en electromovilidad, pero los switchs ya están encendidos. 

¿Porque Monterrey?

Un plan prometedor. La compañía mexicana VEMO (Vehículos Eléctricos y Movilidad) puso los ojos en la capital regia para un ambicioso proyecto de electromovilidad que contempla arrancar a inicios del 2026. 

El proyecto incluye la instalación de 5 Super Charging Hubs en la Zona metropolitana de Monterrey adaptados con cargadores rápidos de corriente continua (nivel 3), permitiendo recargas de menos de una hora. 

“Vimos en Nuevo León un ecosistema maduro: empresas que ya usan paneles solares, parques industriales que buscan reducir su huella de carbono y una red vial que demanda nuevas soluciones de eficiencia energética”, dice Constantino Rodríguez, ejecutivo de VEMO, empresa fundada en 2020 por Roberto Rocha que opera una de las mayores redes de carga del país.