Limitados por los costos, por la falta de vías rápidas de comunicación y por un cambio cultural, el sueño de tener una vivienda propia se ha visto disminuido entre los compradores de inmuebles en Monterrey y su área metropolitana.
Hoy, la preferencia del mercado se inclina de manera marcada hacia la renta de inmuebles que, de acuerdo con su ubicación, ofrezcan mejores condiciones de calidad de vida y permitan a las personas estar cerca de sus principales puntos de interés, ya sea el trabajo, la escuela de sus hijos o espacios de entretenimiento.
En ese sentido, el recientemente nombrado presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Óscar Cortés, advierte que las tendencias del mercado muestran una proporción clara: “el 70% son rentas y el 30% son ventas”.
Respecto a las características de las personas que optan por la renta de propiedades, suelen ser aquellas que se están independizando, que están formando un nuevo hogar, así como las de origen foráneo y quienes están iniciando una nueva etapa de vida, vendiendo lo que tienen y adquiriendo algo diferente.
“Buscan la inmediatez y estilo de vida, pretenden vivir en una zona más cercana a sus familias y a su trabajo”, detalla Cortés.
En el mercado de la venta de vivienda, la oferta se concentra mayoritariamente en inmuebles de alto valor, lo que dificulta el acceso para muchos compradores.
Quienes finalmente optan por adquirir una propiedad suelen ser personas que cuentan con prestaciones como Infonavit, que les permite no descapitalizarse, o bien quienes combinan créditos en esquemas conyugales para acceder a viviendas de rangos más elevados y en la mayoría de los casos, más alejadas de los centros urbanos.
Hay mercado para todos
En una urbe que concentra a un importante volumen de la población, como es Monterrey, que alberga además empresas nacionales e internacionales, la renta de vivienda es también vista como una forma de hacer negocios.
La compra de casas y departamentos, sobre todo en el centro de Monterrey y en puntos específicos, se convierte en inversión y fuente de ingresos para algunos propietarios.
En el centro de la capital regia, comenta Cortés, es “una zona que por el tipo de uso mixto que tiene, varía mucho las personas que buscan vivir o rentar ahí porque la mayoría lo ve más como negocio o bien, que puedan vivir y trabajar ahí mismo”.
Hablando de renta en inmuebles verticales, uno de los factores que entra en la operación involucra el tipo de amenidades que ofrecen, en esta zona la renta ronda el valor de los 25,000 pesos.
En el mismo municipio, pero hacia la zona sur, la oferta es menor, ya que el mercado absorbe rápidamente este tipo de propiedades. Ahí, el promedio de renta oscila entre los $45,000 y $50,000 pesos mensuales, con un tiempo estimado de colocación no mayor a un mes.
Otro municipio de alta relevancia en el mercado de rentas es San Pedro Garza García.
“Si el área metropolitana o Nuevo León es una peculiaridad dentro del mercado nacional, San Pedro se distingue dentro del área metropolitana. Ahí es la zona más demandada de la metrópoli, siempre hay demanda por inmuebles, todo mundo quiere vivir en San Pedro”, expresa el directivo.
Sin embargo, los precios también reflejan esta alta demanda. Para rentar un departamento en un condominio formal en San Pedro, explica el especialista, “tendrías que estar pensando mínimo en $30,000 pesos en la torre más modesta dentro del municipio, ¿cuánto es lo máximo que se puede rentar? He visto precios publicados de más de $250, 000 pesos mensuales por un departamento en San Pedro”.
Finalmente, otra de las zonas que destaca en materia de renta inmobiliaria en el área metropolitana es la zona de Escobedo, donde su cercanía con San Nicolás y el tener a la Av. Manuel L. Barragán, además de la oferta comercial y educativa de la zona resulta de interés para el establecimiento de familias en vivienda unifamiliar.
Las rentas más exitosas
El valor de las rentas es variable, pues intervienen diferentes factores en la ecuación como puede ser la ubicación, el espacio, las amenidades e incluso la disponibilidad de estacionamiento y el acceso a las mascotas.
Uno de los elementos más importantes, señala el especialista, es la formalidad existente en Nuevo León respecto a la firma de contratos.
En el mercado regiomontano, dice Cortés, hay de toda clase de oferta para los diferentes presupuestos de los compradores, sin embargo, las propiedades que son aceptadas, de forma generalizada son las que están por debajo de los $20,000 pesos de renta.
El auge de la renta en Monterrey refleja el reacomodo del mercado inmobiliario y de las prioridades de quienes habitan la ciudad. La vivienda dejó de ser sólo un activo patrimonial para convertirse, según el perfil, en una decisión más estratégica.
