El estadio BBVA está 'casi listo'

Rayados ajusta la cancha, áreas de hospitalidad, tecnología y logística del inmueble para cumplir con los estándares de FIFA rumbo al Mundial

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El Estadio BBVA se encuentra 'prácticamente listo' para albergar los cuatro partidos mundialistas designados por la FIFA, luego de una serie de adecuaciones estratégicas que lo consolidan como uno de los más avanzados entre las sedes del torneo a celebrarse a partir del 11 de junio próximo.

Alberto Molina, director de Operaciones de Rayados y miembro del comité organizador local, asegura que gracias a que el estadio fue concebido desde su planeación con estándares internacionales, las adecuaciones requeridas por FIFA han sido mínimas en comparación con otros inmuebles que participarán en la edición 2026 de la Copa del Mundo. 

“Somos muy afortunados quienes trabajamos aquí, quienes estamos dentro de este comité de organización, porque es algo que sólo una vez en la vida se nos puede dar. Llega muy pronto, en los primeros 10 años del estadio”, dice Molina desde una oficina en el Coloso de Acero, como le llaman al estadio ubicado en el municipio de Guadalupe, Nuevo León.

Desde su diseño original dentro del Bosque La Pastora, el estadio atendía los lineamientos de FIFA y aunque estos han evolucionado, el inmueble, dice, está preparado para recibir encuentros hasta de Cuartos de Final.

Cambios en cancha, lounges VVIP,  prensa
De acuerdo con Molina, la mayor adecuación que enfrentó el estadio fue la modificación de su cancha, seguido de un lounge VVIP, además de ajustes puntuales en audio y logística.

La cancha representó el reto técnico más complejo, explica, pues los trabajos se realizaron en un lapso de 10 semanas, durante las cuales se retiró completamente el pasto anterior y se instaló un nuevo sistema.

“Nos llevamos todo el sustrato (la base completa sobre la que crece el césped) que tenía nuestra cancha pasada, para volver a poner una tubería de drenaje nueva, sistemas de riego, un perfil de arena”, detalla Molina.

Sin embargo, el trabajo previo a esa instalación tomó un largo periodo de estudio y selección de pasto adecuado.

“Es un pasto que se cultivó en un vivero aquí cerca de la frontera, en Vallecillo, Nuevo León. Es una tecnología de pasto Bermuda que se llama Tahoma 31. Desde hace más de cuatro años estuvimos trabajando con FIFA y haciendo algunas pruebas en un laboratorio en la Universidad de Tennessee. Para cada estadio se definió una tecnología específica”, señala el directivo. 

En el caso del estadio Rayado, se determinó que el pasto correcto era el Tacoma 31 por ser el que mejor se adaptaba no solamente a la temperatura o al clima de Monterrey, sino también a la infraestructura del inmueble, que tiene una techumbre que provoca sombras, por lo que debía resistir también la falta de sol.

Además, el sistema de drenaje combina funcionamiento natural por gravedad con un mecanismo de ventilación y aspiración mecánica, diseñado para responder con rapidez ante lluvias intensas, dice Molina.

En cuanto a hospitalidad, Rayados transformó seis suites centrales del primer nivel en un lounge VVIP con capacidad para más de 70 personas, destinado a jefes de Estado, directivos de FIFA y presidentes de federaciones.

Estos espacios contarán con servicio all inclusive, bar, sanitarios individuales con accesibilidad y una vista privilegiada al terreno de juego, además de accesos rápidos y controlados.

A la par, se reforzó el sistema de audio del estadio con nuevos arreglos en la parte superior, mejoras en el main concourse y sonido directo en cancha, con el objetivo de elevar el ambiente durante los partidos.

Todo lo anterior se suma a una próxima intervención para abrir espacio a periodistas que cubran la sede, que consistirá en retirar cerca de 1,500 espacios en la planta alta de butacas generales, a la zona norte para que los medios puedan desarrollar su trabajo.  

La inversión total ronda los $5.5 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 3.5 millones se destinaron de forma exclusiva a la cancha, explica.

Si bien las adecuaciones representan una inversión importante, para Molina más allá de cumplir con un requisito de la FIFA, se trata de una inversión a largo plazo.

“Todo es un tema de legado que nos va a quedar a nosotros, es un requerimiento para recibir una Copa del Mundo, pero también no se trata de invertir por invertir, se trata de buscar un beneficio”, afirma.

Y es que no es un secreto para nadie, continua, que durante muchos años Rayados batalló con su cancha, por lo que a partir de las nuevas modificaciones, dice, tienen “la oportunidad de hacer la inversión, obtener aprendizajes, capitalizarlos y que esto pueda quedar como un legado permanente para el club”.

Por su parte, el centro de entrenamiento El Barrial, designado como campamento base, no requirió grandes modificaciones ya que únicamente se construyeron dos canchas híbridas, una inversión alineada tanto a las necesidades del club como a los requerimientos de FIFA, la cual tomará control del estadio 30 días antes del primer partido, es decir, a partir del 15 de mayo.

Otras instalaciones temporales como el broadcast compound, comenzarán a montarse con mayor anticipación.

Seguridad según el tipo de aficionado

En materia de seguridad, previo a cada partido se contará con un análisis de riesgo específico, considerando aficiones, culturas y antecedentes de los países participantes. 

El operativo involucrará corporaciones municipales, estatales y federales, además de alrededor de 1,000 voluntarios asignados únicamente al estadio.

Para ser más eficientes en el acceso de los más de 50,000 aficionados que tienen cabida en el BBVA, se modernizó el sistema de control de accesos, donde los torniquetes instalados incrementaron su capacidad de lectura de boletos hasta de 770 personas por minuto, frente a las 440 del sistema anterior.

Para el consumo de alimentos, el estadio operará completamente sin efectivo. Los alimentos y bebidas se pagarán únicamente con tarjetas, apoyados por el sistema de QR que ya opera con los Rayados.

La expectativa de Molina es de lleno total y una ciudad apasionada por el futbol que deje huella en los visitantes, para quienes preparan un menú regional, pero contemplando las necesidades de los aficionados.