Eudelio Garza Mercado pone su sello al futuro de la ciudad

El CEO de grupo GIM habla sobre la rentabilidad, el mercado, y la visión de largo plazo que han marcado desarrollos como Main Entrance, Fashion Drive y próximamente Canadá City Center

Por
Escrito en NEGOCIOS el

Todo gran proyecto nace de una premisa fundamental: la rentabilidad. Sin ella, no existe viabilidad. Sin embargo, para Eudelio Garza Mercado, presidente y CEO de Grupo Inmobiliario Monterrey (GIM), la rentabilidad no es un fin aislado, sino parte de un equilibrio más amplio con el mercado y con la ciudad misma. 

"El mercado te dice qué necesita hoy, pero la visión a largo plazo te permite anticipar qué va a necesitar mañana", expresa el arquitecto y empresario.

Grupo GIM, explica, "busca proyectos que sean financieramente sólidos, que respondan a demandas reales del mercado, pero que al mismo tiempo construyan ciudad y generen valor duradero". 

Así lo están haciendo con uno de sus proyectos más ambiciosos, Canadá City Center, que avanza a pasos acelerados en el municipio de Escobedo.

En esta entrevista, Garza Mercado, reflexiona sobre el momento en que el desarrollo inmobiliario deja de ser sólo construcción para convertirse en un ejercicio de transformación urbana. 

Proyectos de San Pedro como Main Entrance y Fashion Drive -que respondieron a los hábitos y necesidades del consumidor contemporáneo y al mismo tiempo ayudaron a redefinirlos- son punto de partida para que su impulsor reflexione sobre cómo el mercado, la intuición y la visión de largo plazo han sido claves para anticipar cambios en la forma de consumir, convivir y vivir la ciudad.

Garza Mercado habla también sobre la evolución de los usos mixtos, y el papel de la experiencia, la cultura y el entretenimiento en los espacios comerciales, así como los nuevos hábitos de las generaciones jóvenes. 

El presidente y CEO del Grupo Inmobiliario Monterrey comparte además su mirada sobre el futuro del desarrollo urbano en la capital regia, los aprendizajes de San Pedro y el reto de llevar proyectos de alto nivel a nuevas zonas de la ciudad. 

Te invitamos a leer la entrevista completa:


A lo largo de su carrera ha encabezado proyectos que han ido transformando distintas zonas de la ciudad. ¿En qué momento un empresario inmobiliario deja de sólo construir y comienza a transformar una ciudad?
Nuestra visión en Grupo GIM se ha enfocado en adelantarnos al futuro, entender el potencial que pueden tener ciertas zonas, leer sus necesidades y provocar una transformación gradual en el entorno, que termine impactando positivamente a la ciudad en todos sus aspectos.
 
Cuando mira en retrospectiva la renovación de Plaza Fiesta San Agustín, ¿qué fue lo más complejo?
Hubo un poco de renuencia al inicio del anuncio del proyecto, creo que el primer reto fue convencer a los vecinos de la zona, pero el mercado ya estaba listo para un desarrollo de este tipo en San Pedro. Lo más complejo que nos tocó fue la crisis económica de 1995, que dejó fuera muchas marcas norteamericanas y tuvimos la necesidad de buscar alternativas que finalmente se lograron para tener un mix sano para el centro comercial.
 
Main Entrance y Fashion Drive marcaron un antes y un después en la forma de vivir el espacio comercial en Monterrey. ¿Qué tanto hubo de intuición y qué tanto de análisis al apostar por ese modelo?
Es muy importante analizar el comportamiento y hábitos de las personas en un determinado mercado para desarrollar propuestas de valor para ellas, y sí, es parte de hacer análisis, pero también el factor de la intuición, es un ingrediente que siempre está involucrado en muchas de mis decisiones.
 
¿Hubo dudas reales sobre si Monterrey estaba listo para el cambio hacia las terrazas, gastronomía y la experiencia urbana?
Yo no tenía ninguna duda. Se veía venir una necesidad de espacios de restaurantes agrupados de alguna forma inteligente y atractiva para el consumidor. En donde se buscaba más interacción, convivencia, comunicación entre cada lugar dentro de los centros comerciales, lo que dio por resultado las terrazas gastronómicas que hoy tanto gustan a los regiomontanos, ya que el clima adverso de nuestra ciudad no fue un factor de rechazo, proponiendo la orientación correcta.
 
En Fashion Drive decidieron ir más allá del retail e incorporar teatro y grandes musicales. ¿Qué lo llevó a pensar que la cultura y el entretenimiento podían ser parte central de un desarrollo inmobiliario?

La experiencia que la gente busca hoy día no sólo se limita a hacer compras, el tema de un entretenimiento cada vez más sofisticado se convirtió en un concepto necesario para mantener a los visitantes en un centro comercial, ya que las nuevas generaciones buscan experiencias y entretenimiento de alto nivel, aunado a una buena oferta de tiendas de retail.
 
¿Qué representó un mayor riesgo: traer musicales de Broadway o desarrollar proyectos de usos mixtos de alto nivel?
Cualquier emprendimiento tiene su riesgo, un desarrollo inmobiliario de entretenimiento tiene un tipo de riesgo de absorción y de asertividad en el producto a vender. En el caso del arte y la cultura, como por ejemplo los musicales de Broadway tenía que ver más con un tema cultural que de una necesidad, afortunadamente es algo que el público aprecia cada vez más, reflejo de la evolución y sofisticación de nuestra ciudad.

 ¿Qué cambió en la forma de vivir y consumir la ciudad para que los proyectos de usos mixtos se volvieran casi inevitables?
El tema de la movilidad es una disciplina compleja. Las personas buscan optimizar su tiempo y reducir desplazamientos innecesarios. Los usos mixtos responden a tener trabajo, vivienda, comercio y entretenimiento en un mismo ecosistema urbano, donde el tiempo se valora como el activo más preciado y las familias quieren estar cerca de sus actividades cotidianas.
 

Cuando diseña un proyecto de usos mixtos, ¿qué pesa más: el mercado, la rentabilidad o la visión de ciudad a largo plazo?
La rentabilidad es el punto de origen al plantear un negocio o desarrollo, sin rentabilidad no hay proyecto viable. Pero no debe estar peleada con el mercado, que también aprecia la visión del desarrollador de hacer ciudad. El mercado te dice qué necesita hoy, pero la visión a largo plazo te permite anticipar qué va a necesitar mañana. Nosotros buscamos ese equilibrio: proyectos que sean financieramente sólidos, que respondan a demandas reales del mercado, pero que al mismo tiempo construyan ciudad y generen valor duradero. Un buen proyecto debe ser rentable no solo en el corto plazo, sino sostenible en el tiempo, y eso solo se logra cuando también piensas en el impacto urbano y social que vas a generar.
 
¿Qué aprendizajes le dejó el mercado de San Pedro que no necesariamente aplican en otros municipios?
San Pedro, por su poder adquisitivo y características de la zona, permite lograr proyectos icónicos con experiencias únicas y diferenciadas como en las grandes metrópolis del mundo. Nos enseñó que el consumidor sofisticado valora la calidad por encima de la cantidad. Sin embargo, ese alto nivel de exigencia no se replica en otras zonas, donde la propuesta de valor tiene que ver más con accesibilidad y funcionalidad, adaptando el modelo a cada mercado. 

¿Cuáles son los proyectos más ambiciosos que tienen actualmente en desarrollo?
Tenemos dos megadesarrollos que van a marcar un hito en el crecimiento de Grupo GIM en los próximos 10 años: Canadá City Center, en Escobedo, y Sultana - Insignia, en Valle Oriente, San Pedro. Ambos representan una inversión multimillonaria y un paso muy importante para el grupo.

Sultana, en particular, es un proyecto que me entusiasma mucho. Está concebido para convertirse en un ícono de súper lujo en San Pedro, un destino exclusivo de gastronomía, entretenimiento y lifestyle, único en Latinoamérica.

Este desarrollo lo estamos realizando en alianza con Allux, integrando en un solo espacio un centro comercial de clase mundial, un auditorio de primer nivel, con capacidad para 6,000 asientos y diseño vanguardista, con zonas VIP, suites y lounge. Sultana - Insignia será el desarrollo comercial más sofisticado y de mayor lujo en la ciudad, con espacios corporativos, branded residences y el hotel Ritz-Carlton o el St. Regis. 

Será el escaparate de las principales casas de lujo del mundo: Louis Vuitton, Channel, Saint Laurent, Hermes, Cartier, Rolex, Dior, Tiffany, Gucci, Fendi, Ferragamo, Celine, Botega, Balenciaga, Van Cleef & Arpels, Panerai y Apple Store. Y también tendrá restaurantes de fine dining exclusivos: Nobu, Negroni, Cipriani, Proseco, Hunan, Nostos, Puerto Madero, Milos, entre otros. 

¿Qué nos puede adelantar sobre Canadá City Center? 
Nuestro desarrollo se perfila para ser el centro urbano norte de la ciudad, un punto de referencia para toda esa zona. La vocación es crear un ecosistema completo de usos mixtos que integre comercio, servicios, entretenimiento y espacios públicos de calidad.

Queremos que sea un lugar donde las familias del norte encuentren todo lo que necesitan sin tener que desplazarse al sur de la ciudad. El impacto que buscamos va más allá de lo comercial: queremos generar un sentido de comunidad y pertenencia, crear empleos locales, elevar el valor de la zona y sobre todo, mejorar la calidad de vida de los habitantes del norte. Será un desarrollo que demuestre nuestro compromiso con democratizar las experiencias de alto nivel en toda el área metropolitana de Monterrey.

La zona norte de la ciudad está en pleno auge de desarrollo industrial, habitacional y lo que me entusiasma es la oportunidad de crear un desarrollo que responda a las necesidades reales de una zona en crecimiento acelerado. Es un reto diferente a San Pedro porque estamos trabajando con un mercado distinto, con otras expectativas y poder adquisitivo, pero con la misma necesidad de espacios de calidad. 

¿Qué viene para GIM en este 2026?
El 2026 será un año clave para consolidar e iniciar nuevos proyectos. Seguiremos avanzando fuerte con Canadá City Center y, dentro de su primera fase, estaremos inaugurando en marzo el Holiday Inn Express & Suites Monterrey Sendero. Sumaremos un nuevo restaurante a la familia de Delking Restaurants, La Herencia, que estará ubicado en las terrazas comerciales del hotel. De igual forma, iniciaremos la construcción de Staybridge Suites y la primera etapa del centro comercial del Canadá. 

También finalizaremos la construcción del desarrollo Nahua Towers, fortaleciendo nuestra oferta residencial vertical en San Nicolás.

En paralelo, Fashion Drive y Main Entrance se preparan para recibir al Mundial con experiencias especiales, mientras que Showcenter Complex seguirá ampliando su cartelera con más conciertos y espectáculos de primer nivel.

Además, iniciaremos la construcción de Sultana - Insignia, un proyecto enfocado en el mercado de mayor poder adquisitivo de San Pedro y la región.

En resumen, 2026 será un año para consolidar lo que ya construimos, aperturar nuevos desarrollos y seguir creciendo, siempre con proyectos que aporten valor a la ciudad y a su gente.
   
En los últimos años han cambiado los hábitos de consumo. ¿Qué buscan las nuevas generaciones?
Las nuevas generaciones no consumen productos, consumen experiencias y propósito. Para ellos un desarrollo no es sólo un lugar donde comprar, es parte de su identidad. Buscan autenticidad, sustentabilidad real, espacios funcionales y sobre todo comunidad. Valoran la flexibilidad y la experiencia por encima de la posesión, y son más leales cuando encuentran espacios que conectan con sus valores.

Dejó de ser relevante la ostentosidad vacía y los desarrollos que sólo piensan en el auto. Lo indispensable es la conectividad integral: WiFi, ciclovías, transporte público. La sustentabilidad pasó de diferenciador a requisito básico. Los espacios flexibles son fundamentales porque estas generaciones cambian frecuentemente de actividades. El desarrollo dejó de ser ladrillos para convertirse en plataformas de bienestar.
  
A lo largo de su trayectoria, ¿cuál ha sido su reto más complejo como desarrollador? 
Mantener la visión de largo plazo sin perder de vista el presente. También ha sido complejo navegar cambios regulatorios y convencer a inversionistas y autoridades de apostar por conceptos inexistentes.

En lo personal, ¿qué lo motiva más hoy?
Tres cosas: el siguiente proyecto, porque siempre trae emoción y nuevos retos; el impacto en la ciudad, porque cada desarrollo debe mejorar la calidad de vida de las personas; y, finalmente, el legado, pues representa la suma de todo lo construido, esa huella permanente en el tejido urbano de Monterrey. Son interesantes de abordar porque cada uno aporta una perspectiva distinta sobre el rol del desarrollador.
 
¿Cómo le gustaría que se hablara de sus proyectos dentro de 20 o 30 años?
Que se hable de ellos como espacios que resistieron el tiempo en su relevancia social. Que fueron proyectos adelantados a su época, pero que entendieron a su comunidad. Que ayudaron a democratizar experiencias de calidad y contribuyeron a hacer de Monterrey una ciudad más bella y más humana. Si en 30 años alguien dice "ese proyecto cambió la forma en que vivimos la ciudad", habré cumplido mi misión.