La incertidumbre que generan las políticas del presidente Donald Trump impactan también al sector inmobiliario industrial de Nuevo León, que al cierre del año pasado reportaba una disponibilidad del 7.0% en inventarios de naves industriales, más del doble que un año antes, según datos de Colliers Monterrey.
Sergio Reséndez, director regional de la compañía de bienes raíces, explica que, pese al freno que ha tenido la actividad, el nivel de disponibilidad de espacios se mantiene saludable en espera de que se resuelvan los temas comerciales entre México, Estado Unidos y Canadá, en concreto la revisión del acuerdo que tienen las tres naciones, contemplado a partir de julio próximo.
“Lo que hoy tenemos de disponibilidad de naves industriales es más que suficiente para mantenerse sano, ese 7.0% se va a ir absorbiendo, es positivo. Antes había una sobredemanda y muy poca oferta y eso lo que hizo fue que los precios se dispararan”, explica.
Reséndez coincide con otros especialistas en que, una vez concluida la revisión del T-MEC, habrá una reactivación en el sector a partir del tercer trimestre del año.
Hay interés de inversionistas norteamericanos para participar en el desarrollo de parques industriales e incluso algunos de ellos ya están hoy en la búsqueda de espacios, anticipando que las presiones de Estados Unidos pudieran fortalecer la demanda regional y de Nuevo León, por su cercanía geográfica y potencial industrial, asegura Reséndez.
“Lo que escuchamos de nuestros clientes, es que es muy probable que venga otra vez la señal de ‘¡vamos a subirle el porcentaje de composición de partes de Norteamérica’ y eso implica nueva proveeduría, nuevas inversiones que necesitan estar en la región”, comenta.
Proyectos en la mira
Al menos 17 proyectos de inversión podrían anunciarse en el estado durante el primer semestre de 2026, cuyo monto acumulado representaría entre 500 y 600 millones de dólares, prevé el ejecutivo de Colliers.
“La mayor parte de estos proyectos la vamos a alcanzar a cerrar en el primer cuarto del año, porque luego va a venir un impasse; nos va hacer mucho ruido este tema de anuncios y manotazos y demás (sobre la negociación del T-MEC)”, comenta.
Los proyectos, plantea, requerirían en promedio entre 10,000 y 12,000 metros cuadrados, al tratarse de desarrollos de menor escala.
La excepción serían los centros de distribución, que demandan superficies mayores de entre 20,000 y 25,000 metros cuadrados, explica el especialista en bienes raíces de los sectores industrial, de oficinas y comercial.
Más que un freno estructural, el mercado industrial de Nuevo León atraviesa una pausa táctica. La mayor disponibilidad de naves ha devuelto equilibrio a un sector que venía de una sobrepresión de precios y tiempos, y hoy cuenta con inventarios suficientes para absorber una nueva ola de demanda, cuando el panorama comercial se aclare.
