Vivienda en Nuevo León: gran demanda y poca oferta

Con un déficit de más de 700,000 unidades, la vivienda en el estado enfrenta un escenario de alta presión donde costos, regulación e infraestructura imponen reglas al mercado

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El sector de la vivienda en el estado atraviesa un momento determinante. Aunque la demanda se mantiene elevada enfrenta también fuertes presiones que generan un déficit en la oferta y una mayor dificultad para los sectores económicamente bajos de hacerse de una propiedad, apunta Javier Treviño Garza, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) Nuevo León.

De acuerdo con el líder del organismo local de la vivienda, el sector local enfrenta diversas dinámicas, como el crecimiento poblacional, la inmigración y la expansión del mercado laboral.

Ante ello, actualmente hay una demanda de más de 700,000 casas en el estado de Nuevo León, cuya construcción es complicada, frente a los costos y tiempos de autorización, que impactan directamente en la planeación y ejecución de los proyectos habitacionales.

“El alza en los precios de la vivienda, derivada del incremento en los insumos de la construcción, el impuesto verde y el arancel a la exportación del acero, han generado una volatilidad significativa en el mercado local”, expresa Treviño.

A ello se suma, dice, una excesiva carga burocrática y la necesidad de mayor agilidad regulatoria y de digitalización de trámites.
Si bien, reconoce que se realizan esfuerzos tanto por parte del Estado como de algunos municipios, aún hay camino pendiente.

“El sector enfrenta retos relevantes en la capacidad de la infraestructura urbana, particularmente en agua y energía; la necesidad de una simplificación y homologación normativa entre municipios y niveles de gobierno”, asegura Treviño.

Otro desafío dice es el fortalecimiento de los esquemas de financiamiento, incluyendo en ellos, “una mayor portabilidad del crédito Infonavit para dar flexibilidad a los derechohabientes, así como la atención a la alta demanda en los segmentos de menor costo, todo ello con el objetivo de reducir los tiempos de autorización -que hoy pueden extenderse por años- y garantizar el acceso oportuno a vivienda para las familias”.

Según datos del Infonavit, compartidos por la propia Canadevi, los cinco municipios con mayor oferta de vivienda en Nuevo León son Juárez, Ciénega de Flores, Escobedo, García y El Carmen, en diversas modalidades, y son también los que mayores complicaciones sufren en materia de movilidad.

Respecto a los esquemas de financiamiento, los compradores se apoyan principalmente en la banca comercial, el Infonavit y el Fovissste, aunque el encarecimiento del crédito, ha reducido la accesibilidad, especialmente para las familias de menores ingresos.

Actualmente, dice Treviño, el mercado busca proyectos mejor conectados y cercanos a las fuentes de empleo con rangos que van desde los $660,000 a $3 millones de pesos, segmento que representa aproximadamente el 81% de las cerca de 17,000 viviendas producidas, lo que refleja  una fuerte orientación hacia vivienda media.

"Para muchas familias, especialmente de ingresos bajos y medios, hoy comprar una vivienda propia se ha vuelto cada vez más difícil y retador”, afirma.

Las rentas, en crecimiento
Ante este contexto, el mercado de renta ha registrado un crecimiento importante,  atendiendo principalmente a jóvenes profesionistas, trabajadores que llegan por empleo, estudiantes y familias que aún no logran acceder a una vivienda propia.

También, dice, en respuesta a una mayor movilidad laboral y a la necesidad de soluciones habitacionales inmediatas. 

“La renta se ha convertido en una alternativa complementaria, impulsada por la falta de vivienda accesible y por la movilidad de la población”, finaliza el titular de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda Nuevo León.

En este escenario, el reto para el sector vivienda en la entidad es atender una demanda creciente sin comprometer la viabilidad financiera de los proyectos ni la calidad del desarrollo urbano. 

Para lograrlo se requerirá mayor coordinación entre autoridades, una regulación más ágil y una planeación integral que contemple no sólo la construcción de vivienda, sino también infraestructura, servicios y movilidad.