El emprendimiento femenino en México ya no es un fenómeno aislado. En los últimos años, madres de familia han incrementado su participación en negocios digitales, comercio electrónico, servicios y autoempleo, consolidándose como un sector clave dentro de la economía mexicana.
Datos recientes muestran que el 77% de las emprendedoras digitales en México son mamás, de acuerdo con la Encuesta Global de Emprendimiento 2025 elaborada por GoDaddy.
Especialistas señalan que el crecimiento de las llamadas “mompreneurs” responde a una combinación de factores económicos, tecnológicos y sociales que han llevado a miles de mujeres a crear negocios propios mientras equilibran responsabilidades familiares.
El emprendimiento surge como alternativa laboral para las madres
La maternidad continúa representando uno de los principales desafíos para las mujeres dentro del mercado laboral formal.
Horarios rígidos, falta de sistemas de cuidado y dificultades para conciliar trabajo y familia han impulsado a muchas mujeres a optar por modelos de autoempleo o negocios propios.
En este contexto, el emprendimiento digital ha ganado relevancia debido a la flexibilidad que ofrece para administrar tiempos y generar ingresos desde casa.
Según GoDaddy, 46% de las emprendedoras mexicanas opera pequeños negocios como su principal fuente de ingresos, mientras que 83% considera que las redes sociales son fundamentales para vender sus productos o servicios.
Las madres sostienen una parte creciente de la economía emprendedora
Especialistas consideran que las madres emprendedoras ya representan una parte relevante de la economía nacional, particularmente en sectores vinculados con comercio digital, alimentos, moda, bienestar y servicios personalizados.
La Asociación de Emprendedores de México (Asem) señala que más de la mitad de las mujeres emprendedoras en el país son madres.
Sin embargo, el crecimiento de sus negocios suele estar limitado por las responsabilidades de cuidado y trabajo doméstico no remunerado.
Datos de la Radiografía del Emprendimiento en México muestran que 65.5% de las emprendedoras con hijos son las principales responsables de su cuidado, mientras que la mayoría de los hombres emprendedores delega esas tareas en sus parejas o familiares.
La “triple jornada” sigue siendo uno de los principales retos
Además de administrar negocios, muchas madres emprendedoras mantienen labores de cuidado y responsabilidades domésticas, lo que especialistas denominan “triple jornada laboral”.
La sobrecarga de tareas impacta directamente en el crecimiento de los negocios y en la estabilidad financiera de las emprendedoras.
La Asem advierte que una de cada cuatro empresas lideradas por mujeres con hijos fracasa debido a limitaciones de tiempo relacionadas con responsabilidades familiares.
A pesar de ello, especialistas consideran que las madres emprendedoras han logrado construir redes digitales y modelos de negocio más flexibles apoyados en redes sociales, plataformas de ecommerce e inteligencia artificial.
Tecnología y redes sociales impulsan nuevos modelos de negocio
El crecimiento de herramientas digitales también ha permitido que más madres desarrollen negocios desde casa o de manera independiente.
Actualmente, cuatro de cada diez emprendedoras utilizan herramientas de inteligencia artificial para automatizar procesos y ahorrar tiempo operativo.
Las redes sociales se han convertido en uno de los principales canales de venta para pequeños negocios liderados por mujeres, especialmente en sectores como:
- Moda
- Belleza
- Repostería y alimentos
- Productos artesanales
- Servicios educativos
- Bienestar y cuidado personal
Especialistas consideran que la digitalización redujo barreras de entrada para muchas mujeres que anteriormente tenían dificultades para acceder a financiamiento o espacios comerciales físicos.
Las madres ya son parte central de la economía mexicana
El crecimiento del emprendimiento femenino refleja cómo millones de madres han comenzado a transformar su papel dentro de la economía mexicana.
Aunque persisten desafíos relacionados con cuidados, informalidad y acceso a financiamiento, especialistas coinciden en que las emprendedoras mexicanas se han convertido en una fuerza económica cada vez más visible en comercio, consumo y economía digital.
En un entorno laboral que todavía presenta obstáculos para la maternidad, miles de mujeres encontraron en el emprendimiento una forma de generar ingresos, mantener flexibilidad y participar activamente en la economía del país.
